Por: Nancy Almassio (Argentina)
“No te vayas san Juan
la Resurrección
anunciada está”.
(MARTÍNEZ BARRADAS, 2021, p. 100)
El camino de la ciencia y la filosofía nos conduce inexorablemente hacia la esencia de las palabras. Ese recorrido de indagación y reflexión es, para los poetas, un territorio de revelaciones. Un espacio habitado por innumerables versos, sin límites, ni fronteras, donde la palabra poética se pronuncia en las voces de quienes sienten a la poesía como su verdadera patria.
En este horizonte se inscribe la obra del mexicano Miguel Ángel Martínez Barradas, doctor en Letras y filósofo del hermetismo, cuya poesía dialoga con la tradición latinoamericana y encuentra resonancias en autores como Manuel J. Castilla, poeta y letrista argentino de proyección folklórica. Ambos comparten una dinámica recurrente: la tensión entre crucifixión y resurrección.
La pared del laberinto. Ceniza y destierro.
En su obra inicial, La pared del laberinto. Ceniza y destierro (2014), Martínez Barradas explora el tiempo y la memoria como ilusiones, espejismos inasibles. Nos advierte: “Memoria, espejismo de polvo”, subrayando la fragilidad de los recuerdos. Sobre la inconsistencia temporal, sentencia: “Voz, pasado sin presente… Somos recuerdos del porvenir”.
Para él, el tiempo es una construcción cambiante y frágil. Su poética nos conduce al borramiento de los límites, a la transparencia de esa pared de huesos que se convierte en polvo, a la unidad de los espacios. En el capítulo “La sangre del mundo”, escribe: “Como arriba es abajo / como abajo es arriba… Uno muere / otro se salva / y los astros giran.”
La recurrencia de imágenes de crucifixión y resurrección lo vincula con Castilla, quien en Copajira (1949) y en Bajo las lentas nubes (1963) recurre a símbolos semejantes. Como señala Carou (2021): “La madre, entonces —oh, pura flor tan tuya—, desde la leche niña de los choclos, miraba. Como el río del cielo bajaba de la noche y en la verde ternura del maíz como crucificada se nos daba” (Castilla, 2015, pp. 195-196).
Por su parte, Martínez Barradas escribe: “Cansado / de lo previsible, / el Destino / comenzó a jugar / a los dados. Sintiéndose / hijo de Dios, / convirtió / el agua en vino. Cuando la ebriedad / fue incontrolable, / murió crucificado / y sus fieles de cirrosis“. (Martínez Barradas, 2014, pp. 115-116).
Nuestros poetas abordan la crucifixión desde perspectivas distintas. Castilla la presenta como entrega voluntaria y concreta, una mixtura entre vida y muerte. Martínez Barradas, en cambio, la encarna en algo más filosófico, la crucifixión del destino a causa de sus excesos del poder y los vicios.
Sombra de otra sombra.
En su segunda obra, Sombra de otra sombra (2021), el poeta poblano Martínez Barradas invoca la palabra “muerte” veinticinco veces en treinta y nueve poemas, como si buscara desentrañar su sentido, pero también, quizá como una idea de prolongación del sufrimiento, de la agonía, de la presencia angustiante de la muerte. Recién en el poema cuarenta surge la “resurrección”, y con ella, la luz y la belleza. En el poema “Muere la primavera en otoño”, la naturaleza se convierte en escenario del ciclo vital. Estos son los versos de Miguel:
¿Muere o se esconde
bajo las alas del invernal abejorro? ¿Será que duerme
en el zumbido del himenóptero?
Vestido con el traje negro del solsticio,
el abejorro mantiene un romance floral.
Se convierte sin saberlo en un ungido artrópodo,
en el sacrificio de la vida,
en el símbolo de la resurrección”.
(Martínez Barradas, Sombra de otra sombra, p.76)
La resurrección aparece como contraparte, también en Castilla, considerada como una prolongación de la vida. Dicen los versos del poeta salteño: “Yo sé que he de encontrarte, ya niño distraído, de cara al cielo de la siesta […] Sí. Yo sé que todo esto que me pasa me volverá a ocurrir” (Elegía, Castilla, 2015, p. 173). Según Carou (2021), la muerte (para Castilla) es simplemente el pasaje de esta a otra vida.
Resurrección lírica
Tras la oscuridad de las sombras, el poeta encuentra, en la palabra poética, un camino de esperanza. Luego de una muerte que acecha, que inunda, que asfixia, que acorrala, una muerte absoluta, como nos ha advertido Miguel Ängel Martínez Barradas en los poemas de su segunda obra Sombra de otra sombra, mueren: la belleza, las palabras, el amor, los dioses, nuestros padres. Si recorremos los poemas de este libro, entendemos la continuidad con su primera publicación. En ambos, transita un desencanto de la vida, pero es, en este poemario, donde nos presenta una oportunidad para encontrar la paz: la idea de la crucifixión y resurrección como ciclo interminable. En los poemas como “El libre albedrío busca el bien”, “Vida interminable cadena”, “Llegó San Juan a ti vestido de enfermera” y “¿De qué te aflijes? “, podemos advertir una toma de conciencia del yo poético evidenciando que somos una unidad inacabada, un ser que se crucifica y resucita infinitamente.
Miguel Ángel Martínez Barradas ha revelado, a través de camino reflexivo de su voz interior, sus valores y convicciones filosóficas, que es posible desentrañar la esencia de las palabras y sus múltiples sentidos en la escritura literaria, que es asequible una resurrección lírica, es dable experimentar un renacer en las palabras poéticas.
Referencias bibliográficas
Carou, M. (2021). Imaginarios de la Crucifixión y de la Resurrección en la Lírica de Manuel Castilla. Gramma, 32(67)
Martínez Barradas, M.A. (2014). La pared del laberinto. Ceniza y destierro. Puebla. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Dirección de Fomento Editorial.
Martínez Barradas, M.A.(2021). Sombra de otra sombra. Buenos Aires. Poetry.
Nancy Almassio es docente, escritora, investigadora y poeta, originaria de la ciudad de Necochea, Argentina. Ha obtenido diversas distinciones destacándose el Primer Premio Internacional en el IX Concurso Poético Internacional UPF Argentina (2020) a la poesía “Tu paz, mi paz”. Autora de cinco libros de poesía: Hombre irreales (2017), Mujeres reales (2018), Amores invisibles (2020), Poética de la esperanza (2024) y El exilio de las almas (2025). Ha participado de diversas antologías literarias. Es presidente de la Sociedad de escritores de la Provincia de Buenos Aires (SEPBA) Filial Necochea y es conductora del programa Poéticas del Mundo para Sabersinfin en Argentina. Es jurado del Concurso literario 2025 “Necochea para contar”.






























