Mis ríos de fuego
Corren bramando
Por las veredas frondosas
de tus caderas hermosas
buscando el sarmiento
que con su néctar divino
embriaga mi pensamiento.
Los ríos de fuego
de mis deseos
se van esparciendo
en el diálogo interior
de tus venas amorosas
donde florecen las rosas
que alimentan a las mariposas
que aletean en el corazón
y provocan que se pierda la razón.
Enrique Canchola Martínez 4 de marzo de 2024




























