Por Salvador Calva Morales
Hoy vibra el suelo patrio en firme acento,
resuena el paso heroico en cada suelo,
se yergue el verde, blanco y rojo al viento
como juramento ardiente bajo el cielo.
Es febrero quien proclama con aliento
la lealtad que nunca dobla su desvelo.
Bajo el sol que dora campos y montañas,
late un honor forjado en disciplina;
son centinelas firmes en hazañas
que escriben patria en marcha cristalina.
Son herederos de épicas campañas
que alzan la paz como sagrada doctrina.
Desde el clarín que llama a la bandera
hasta el fusil que guarda la frontera,
vive el espíritu que persevera
con paso firme y fe que nunca espera.
Son brazo noble cuando el mal impera,
muralla viva frente a la quimera.
Recuerda el eco antiguo y soberano
de Venustiano Carranza en la historia,
cuando nació el deber republicano
como estandarte limpio de victoria.
Fue el pueblo quien alzó su propia mano
y dio a la ley su luz y su memoria.
En cada sierra, valle y litoral
resguarda el verde olivo la esperanza;
si tiembla el pueblo ante dolor mortal,
acude presto su firmeza y su templanza.
Es fuerza que defiende lo esencial,
es corazón que en la nación descansa.
¡Gloria al soldado de mirada erguida,
que sirve sin buscar mayor fortuna!
Su honor es patria viva y bendecida,
su fe es la luz que al alba se reúne.
¡Que viva el Ejército en su vida!
¡Que viva México por siempre!
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























