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Solipsismo y conciencia

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Escultura de Miguel Peraza. México.

Por Enrique Canchola Martínez. Universidad Autónoma Metropolitana. Ciudad de México, México.

Escultura de Miguel Peraza. México

El solipsismo es una corriente filosófica, que propone desde las neurociencias, que lo único que existe es nuestra propia conciencia. Esta doctrina, postula que todo lo que nos rodea es producto de nuestra imaginación o es una representación creada por nosotros mismos. Según esta escuela filosófica, solo podemos estar seguros de nuestra propia existencia. todo lo demás es fruto de nuestro estado mental.

Por consiguiente, lo que consideramos realidad es subjetivo, no hay una realidad objetiva más allá del yo. La realidad es fruto de nuestra percepción y con ella, formamos pensamientos individuales que dan vida a la conciencia.

Por otra parte, nuestras experiencias son privadas; no podemos conocer las experiencias ajenas ni saber si son similares a las nuestras, ni tampoco, podemos conocer el mundo de los otros, porque lo que percibimos como el mundo, es una construcción subjetiva de cada individuo y su mente.

Lo que existe para nosotros, no podemos afirmar que exista de manera objetiva para los otros.
La conciencia según William James, padre de la Psicología Norteamericana, es una experiencia subjetiva, es única para cada persona. Es esa capacidad de sentir, de percibir, de pensar y reflexionar sobre uno mismo, reconocerse como un individuo separado y tener una identidad para comprender quiénes somos.

Las experiencias subjetivas pueden variar ampliamente. Por ejemplo, la percepción de la belleza, el sabor de la comida o la sensación de dolor son cualidades subjetivas. No hay una medida objetiva para estas experiencias; dependen de la perspectiva individual.

La conciencia como experiencia subjetiva plantea preguntas filosóficas profundas, como la relación entre la mente y el cuerpo, la naturaleza de la realidad y la existencia del libre albedrío. Además de ser el andamio que nos conecta con el mundo de una manera única y personal.

Como podemos apreciar, el solipsismo plantea una visión extrema en la que la conciencia individual se convierte en el único punto de referencia para comprender la realidad.
Según esta perspectiva, el individuo solo puede certificar la existencia de su mente, solo puede confirmar su propia existencia y ninguna otra. El individuo desde este punto de vista es el alfa y el omega al mismo tiempo.

Finalmente, según la corriente filosófica del solipsismo, nuestros pensamientos constructores de la conciencia, son lo único verdadero, lo que implica que en el mundo no hay nada más que el individuo y su conciencia. De acuerdo con todo lo anterior la conciencia es un enigma solipsista filosófico y científico.

Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Ciudad de México. México