Tu silueta armoniosa bajo el manto estelar
refleja el susurro de cada estrella que te acaricia.
La túnica celeste te envuelve en su abrazo desnudo
y en tu piel, danzan destellos, suave y agudo.
La luz de las estrellas sobre ti se entrama
como ríos de plata que el cielo derrama.
Eres lienzo viviente inspirando sensualidad
belleza efímera, en la pausada eternidad.
El cosmos te observa inmortal y sereno
mientras la luna envidiosa esconde su celo.
Tu cuerpo grácil en esta danza sutil
cautiva cada estrella que enloquece por ti.
Entre constelaciones tu esencia se funde
con la luz de las estrellas tu ser se confunde
y la noche te viste con su traje de gala
resaltando tu cósmica belleza mundana.
Enrique Canchola Martínez
28 de mayo de 2024




























