Con respeto a la memoria del joven poeta colombiano Sebastián Restrepo Santana.
Al colega joven que hoy echó viento en alas,
al joven ilustre de letras que se nos fue gritando:
¡Viva la patria! ¡Viva la vida!
cuando él dejó de vivirla,
emprendiendo su vuelo a la muerte.
¿Por qué usar la puerta falsa?
¿Por qué correr antes de tiempo?
¿Qué pasó por tu mente en ese momento?
¿Quién te orilló a tan drástica decisión?
Colega poeta admirado,
por tu juventud y tus letras,
me dejas sorprendido y preocupado
por tu decisión apresurada,
cuando apenas salías a vivir la juventud anhelada.
¿Te desquició la infamia de la injusticia
o el ver el mundo en llamas?
Tal vez la impotencia de no poder
parar tantas balas.
Mi poema de hoy lo dedico a tu alma,
y mis versos, a ti, colega,
que mis palabras lleguen donde te encuentres,
que recibas paz,
la paz que en este, nuestro cruel mundo,
no encontraste.
Y que en la eternidad sigas
haciendo versos y poemas
que nos lleguen hasta aquí como palomas blancas,
para entender qué te sucedió.
Mi réquiem, como un lamento,
pregunta qué viento te llevó al abismo.
Hoy, mi poema te busca en el silencio,
y mis versos vuelan a ti,
colega, como palomas blancas,
mensajeras de paz.
Que en sus alas, a los mundanos,
nos traigan calma,
calma y paz, que tanto anhelaste en esta vida,
donde tu voz, aunque breve, aún resuena.
Que tu vuelo, poeta, en la brisa inmortal,
lleve el eco de tus versos
hasta el cielo,
y que en cada rincón donde se encuentre tu dolor
nazcan estrellas de tus palabras,
nos dejas como herencia destellos de luz eterna.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























