¿Cuántas veces nos guía la caprichosa suerte
y en su juego erramos los pasos de la vida?
Mas lo ideal es humo,
sombra indefinida,
perdura solo el pulso que vence a la muerte.
No existe un destino tallado en lo real,
solo la esencia perenne y verdadera
es lucha constante,
llama que nos espera,
y un alma que jamás sucumbe al vendaval.
Los sueños son forjados con ganas y osadía,
la valentía traza su senda luminosa,
y en cada caída,
la tierra se torna rosa,
en el dolor crece la flor de cada día.
La vida con sus matices por sortear es un mar de retos,
un verso sin medida,
pero en su caos germina
la semilla escondida,
el fruto del esfuerzo que se aprende a cosechar.
No temas al tambor que anuncia la tormenta,
ni al golpe fugaz que busca desanimarte,
persiste que el fervor logrará consagrarte,
y la gloria llegará como premio al final.
Que tu llama arda en la brega cotidiana,
que en cada paso haya fuego y corazón,
la victoria es voz de tu fiel pasión,
el triunfo eterno de una vida soberana.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























