Te he visto en todas partes,
como una verdad que nunca se esconde,
en el reflejo del lago, donde el agua
recoge memorias que no son suyas
y deja correr las respuestas sin prisa.
En la nube gris, en el centro del aire,
estás, flotando sin nombre,
como una pregunta suspendida
que a veces baja hasta la tierra
y se mezcla con el polvo de las calles.
También te he experimentado
en el borde de las madrugadas,
cuando el mundo se repliega
y queda solo el susurro
del universo moviéndose a tientas.
He acariciado tu raíz,
aquella en la que el silencio es ley
y la tierra respira a solas,
en esa red profunda
que sostiene todo lo que somos.
Más allá de la ceguera,
encontré tu sombra intacta,
como un eco que persiste
que se ve en la memoria de lo esencial,
en la certeza de lo eterno.
Te percibí sin los sentidos,
sin las cadenas del alma.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta




























