El pasado martes, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo tomó protesta como presidenta de México, convirtiéndose en la primera mujer en liderar el Poder Ejecutivo del país. Con casi 130 millones de habitantes, México es el undécimo país más poblado del mundo y, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la duodécima economía más grande. Sin embargo, sigue siendo un país de contrastes, sumido en la violencia del narcotráfico.
Con motivo de este hito histórico, planteamos cuatro preguntas a colaboradores de Sabersinfin para conocer su opinión sobre la llegada de la primera presidenta de México. Iniciamos con la escritora Sarahí Jarquín Ortega.
¿Quién es Sarahí Jarquín Ortega?
Sarahí Jarquín Ortega, nacida en 1951 en la Sierra Sur de Oaxaca, tiene una destacada trayectoria como docente, investigadora y escritora. Ha sido reconocida por instituciones como la BUAP, SEP, SNTE y la CNDH, entre otras. Ha impartido talleres, presentado ponencias y ha sido locutora certificada en programas educativos de radio y televisión. Recibió el Premio SEP-SNTE Docente Distinguida en el año 2000 y ha publicado novelas como Un héroe extraviado y Todos los caminos son nuestros.
Jarquín también ha coescrito varias antologías y presentado su obra en países como Colombia, Uruguay y Argentina. Actualmente, colabora con revistas como Filigramma de Sabersinfin y es candidata a doctora en Estudios de Género.
SSF: ¿Qué representa para ti que una mujer asuma la Presidencia de México?
SJ: Es un hecho histórico que marca un antes y un después en la revalorización de la mujer. Rompe con teorías tradicionales que, sin bases científicas, han sostenido la supuesta inferioridad intelectual de las mujeres. Este momento demuestra que nuestro papel no se limita al cuidado familiar o a tareas de mediana importancia.
La llegada de una mujer a la presidencia es un reto que inspira a que más mujeres se preparen mejor y aprovechen las oportunidades que ofrece una sociedad en constante transformación.
SSF: ¿Cuáles crees que serán los mayores desafíos para la nueva presidenta?
SJ: Los retos son enormes. El principal es la pobreza, estrechamente relacionada con la falta de seguridad. Además, deberá trabajar en una educación de calidad que abarque desde la formación docente hasta la infraestructura escolar, pasando por la promoción de la educación digital para estar a la altura de los avances tecnológicos y científicos.
Otro desafío será enfrentar a los cárteles, cuya influencia ha perjudicado gravemente al país. También deberá fomentar la cooperación entre empresarios, comunidades y el gobierno, aprovechando las riquezas naturales de México para mejorar las condiciones de vida y reducir las migraciones. Revalorar la pobreza extrema e impulsar la unidad del pueblo mexicano será esencial.
SSF: ¿Cómo crees que este hecho impactará a las nuevas generaciones?
SJ: Ver a una mujer en el máximo cargo de liderazgo es un impacto positivo que refuerza la igualdad de género y los derechos humanos. Será un hito que fomentará el deseo de participación femenina en todos los campos, promoviendo la innovación, la mejora continua y una vida más justa.
Este logro debe ser un impulso para valorar el conocimiento sociocultural de nuestros pueblos indígenas, el desarrollo sustentable y el fomento de la paz a través de la solidaridad.
¿Algo más que desees agregar?
Solo que deseo que la nueva presidencia tenga mucho éxito en el gobierno que encabezará, porque las esperanzas de muchísimas personas están puestas en ella y, porque México se lo merece.





























