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China mentirosa

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Imagen de Ralf Seemann en Pixabay

Cuántas verdades a medias se quedan en la sombra,
dolor en la garganta que nunca se nombra.
¿Por qué no decir la verdad,
simple y clara,
sin velos oscuros ni palabras que engañan?

Es el dolor de la mentira que quema despacio,
que se oculta en la noche y en la luna en su espacio.
¿Dónde quedó el valor civil que decías tener,
ese que ahora se esfuma sin quererlo ver?

Dime la verdad, aunque arda en tu boca,
aunque el pecho te ahogue y te sofoca.
Sácala completa como agua de molino,
que fluya sincera, sin giro ni destino.

Los celos se vuelven cadenas y espinas
que envenenan la sangre y te roban la vida.
No hay oxígeno puro sin verdad ni libertad,
solo aire azul que te ahoga en ansiedad.

Vivir a medias no es realmente vivir,
es un pozo profundo donde caes sin sentir.
Di la verdad, aunque hiera mis venas,
que la mentira consume y al alma envenena.

Deja de alimentar ese oscuro panal,
que no es la miel clara que solías dar.
Muérdete los labios,
expón tu interior,
que en la luz se disipen las sombras del error.

La verdad a medias duele,
se clava y envenena,
como filo oculto que a la luz nunca se entrega.
Es como la mentira disfrazada en su esencia,
mitad de un engaño,
silencio en apariencia.

¿Por qué no decir la verdad cruda y completa?
¿Por qué dejarla rota, entre sombras y puertas?
Es un peso en el pecho que crece al callarla,
un eco constante que vuelve y desarma.

Verdades a medias son heridas abiertas,
una duda que queda
que jamás se contesta.
Es mejor ser claro,
aunque duela al decirlo,
que ocultar lo que arde y fingirlo tranquilo.

Cada palabra oculta,
cada frase sin nombre,
es un muro invisible que distancia a los hombres.
Y el que la recibe,
confundido en su alma,
se pierde en preguntas que despojan la calma.

La verdad a medias roba el aire en el pecho,
deja cicatrices aunque parezca un hecho.
La mentira es hermana de esa verdad incompleta,
y en el fondo son ambas heridas secretas.

Sé sincero y honesto,
deja la mentira fuera,
que el amor no florece donde la duda impera.
Porque una verdad a medias es tan cruel como el engaño;
mejor la claridad, aunque duela un año.

Total, si libertad quieres,
mal entendiste mi palabra:
esa siempre la tuviste,
la condición solo era
decir la verdad completa
y no huir en la soledad abierta.

Tu mudez, como la mentira a medias,
solo tú la sabrás,
mientras el engaño, a flor de piel,
dejaste.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta