Inicio Artículos El pavo real y el cortejo (Artículo)

El pavo real y el cortejo (Artículo)

1951
En la Grecia antigua, por ejemplo, este animal era considerado un tributo digno para la diosa Hera, y actualmente es el ave nacional de la India.
En la Grecia antigua, por ejemplo, este animal era considerado un tributo digno para la diosa Hera, y actualmente es el ave nacional de la India.

Por Salvador Calva Morales

El pavo real es una de las aves más hermosas de la tierra. Su colorido plumaje ha robado las miradas de todo el mundo, y desde mucho tiempo atrás la humanidad ha admirado y reconocido su belleza.

En la Grecia antigua, por ejemplo, este animal era considerado un tributo digno para la diosa Hera, y actualmente es el ave nacional de la India.

Es todo un espectáculo cuando el pavo real macho, quien porta el plumaje más largo y colorido, despliega su cola levantando las plumas que pueden llegar a medir hasta 1.6 metros de largo.

Esa especia de ojos que llevan en el plumaje, tan característica de estos seres, se llaman Ocelos, y en la cultura Griega se les asoció con el mito de Argos, el cual narra la siguiente historia: La diosa Hera encargó a Argos, el gigante de los cien ojos, que vigilara a una de las amantes de su esposo Zeus. Sin embargo, tras una dura batalla, el gigante fue asesinado por Hermes; entonces Hera decidió poner sus cien ojos en la cola de un ave, dando como resultado esa apariencia del pavo real.

No nos queda duda de porqué esta ave ha sido tan importante en la cultura de diferentes países, y es que además de su aspecto llamativo, este animal tiene una peculiar manera de atraer a la hembra, a través de una danza erótica y un canto escandaloso que no puede pasar desapercibido.

Cuando el macho quiere seducir a la hembra, extiende sus plumas por encima de la cabeza, abriendo un abanico impresionante y colorido. La hembra elige al macho según su aspecto y la manera como sacude las plumas.

Cuando el macho quiere seducir a la hembra, extiende sus plumas por encima de la cabeza, abriendo un abanico impresionante y colorido.
Cuando el macho quiere seducir a la hembra, extiende sus plumas por encima de la cabeza, abriendo un abanico impresionante y colorido.

Entonces ejecuta la danza del cortejo, el pavo real se sacude una y otra vez, moviendo las plumas hasta 25 veces por segundo. Esta especie de aleteo corto produce un sonido que, literalmente, hace vibrar la cresta de la hembra, llamando así su atención.

El macho se pasea alrededor de la hembra danzando, y emite un fuerte llamado, similar al maullido de un gato. Esto puede hacerlo por horas hasta lograr conquistar a la hembra, la cual solo va a ceder si el macho la apantalla lo suficiente.

Todo aquel que haya visto el asombroso cortejo de un pavo real, no me dejará mentir cuando digo que este comportamiento se asemeja al antiguo cortejo de un caballero a una dama. Cuando el hombre se esmeraba para agradar a la dama, llevando rosas o chocolates, escribiéndole un poema, siendo además, atento, cortés y detallista. Esta conducta resultaba en un juego seductor entre ambas personas, y tenía como objetivo ganar la atención y simpatía de la pareja.

Las damas por su parte, se dejaban sorprender y observaban los esfuerzos, se intercambiaban miradas, gestos y cartas, hasta que, al fin, se alcanzaba la seducción.

Hoy ya no se ven este tipo de conductas. Sé que actualmente son otras cosas las que atraen a una persona, tanto a hombre como mujeres; por ejemplo, el respeto a la libertad, el trato digno y el apoyo mutuo, pero en mi opinión lo que no se debería perder jamás es la caballerosidad, los detalles y las atenciones.

Creo que el cortejo no está peleado con el respeto, siempre que no se haga daño a nadie ni se someta a nadie por la fuerza.

Por otro lado, esa forma de lucir su plumaje, de cuidar su aspecto, nos da una valiosa lección, pues hasta los animales cuidan de su aspecto porque saben que es importante asearse, vestir bien, mantener una buena imagen. Sé que hay un arduo trabajo dentro de la sociedad para romper estereotipos de belleza, sin embargo eso no significa que debamos dejar de cuidar nuestro aspecto físico, después de todo, la atracción se despierta en los sentidos, con un buen perfume, un traje limpio o una piel tersa.

Así que, de la misma forma que el pavo real despliega toda su belleza y se esfuerza en dar un baile lo suficientemente convincente para la hembra, nosotros, y hablo más específicamente de los caballeros, podemos esforzarnos más en sorprender, ya sea a quien queremos conquistar, o si es el caso, a la propia pareja, para no dejar de maravillarnos con el cortejo y la seducción.

Si no has visto el cortejo de un pavo real, te invito a hacerlo, es todo un espectáculo. A vece la hembra ni siquiera lo mira y sigue con lo suyo mientras el macho hace circo maroma y teatro; a veces cede a él rápidamente o espera a observar un largo rato para después aceptarlo.

El cortejo es un ritual, y así debería serlo para todas las especies. Así como debemos entender muchas de nuestras actividades diarias como rituales sagrados. Comer, por ejemplo, es una necesidad y algo que se ha vuelto común por hacerlo varias veces al día, pero no debemos hacerlo con consciencia, agradecer a la madre tierra por los frutos que nos brinda y preparar al cuerpo para recibir la energía de los sagrados alimentos.

Si tu animal de poder es el pavo real, seguro que está muy conectado a la mitología, a la magia, al esoterismo y sobre todo a los rituales. Significa que hace consciente la conexión entre tu alma, las estrellas, el centro de la tierra y Dios.

Tótem: pavo real.
Cualidades: poder, espiritualidad, belleza.

Artículo del libro: Etología y caractitud. Tomo I. De venta en Librería León.

Salvador Calva Morales tiene una amplia trayectoria en las áreas de Educación, la Medicina Veterinaria, la Zootecnia y la Literatura.
Cursó dos licenciaturas: Medicina Veterinaria y Educación Media Superior, dos maestrías, una en Administración y otra en Docencia Universitaria. Tiene un doctorado en Administración de Negocios.
Recibió el doctorado honoris causa por The England and Wales University, en Londres, Inglaterra.
Recibió cuatro doctorados honoris causa por instituciones mexicanas e internacionales.
Su labor altruista ha sido reconocida ampliamente.
Desde 1982 fundó y preside el Sistema Universidad Mesoamericana, con ocho campus universitarios en México.
Autor de treinta libros de poesía y ensayos educativos.