Será posible y cierto que el amor se rompa
como un ave frágil que en vuelo se desploma.
¿Será que se gasta de tanto abrazarlo
o muere en silencio cuando dejamos de usarlo?
Dejar de amar sin motivos,
¿puede suceder?
¿O los motivos negativos lo hacen perecer?
Las cosas hermosas, efímeras son,
se nos van de la mente,
se mortifica el corazón.
Como dice una canción tan llena de razón,
en un año no hay dos primaveras,
ni flor que dos primaveras viva.
Tantos besos de amor nos devoramos,
tú te colmaste de tantos,
mientras yo, por lo mismo,
acabamos.
Cada mañana y noche juramos sentir,
renovar la promesa de siempre vivir.
Mas hay días grises, cansancio y dolor,
y una sombra que amenaza romper el amor.
Pero llega el otoño con su calma madura,
y el amor se hace fuerte,
sereno y perdura.
Ya no es tan frágil ni teme al sufrir,
es un lazo profundo dispuesto a persistir.
Para cuando llegue el invierno,
si se ha de quedar,
que sea sin temores,
sin dudas ni pesar.
El amor verdadero, aunque frágil parezca,
si lo cuidas bien, ni el tiempo lo desparece.
Las hojas que caen no apagan su llama,
es un fuego que arde en quien más lo ama.
Y si llega el invierno con su frío intenso,
que nos encuentre unidos,
en abrazo inmenso.
Pues el amor verdadero, profundo y sincero,
es eterno si juntos lo hacemos sempiterno.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta
































