No sé qué somos, pero me enciendes,
me tientas con labios de fuego,
y aunque la distancia nos muerda,
te deseo en cada reflejo.
No sé si al alba aún me quieras,
si tu piel será mi destino,
pero esta noche, sin miedo,
quiero amarte sin testigos.
Solo enamórame, cariño,
déjame hundirme en tu aroma,
ser el beso que incendie tu pecho,
ser el roce que encienda tu sombra.
No hay distancias para este fuego,
ni muros que frenen mis ganas,
por ti haría del mundo infinito,
un rincón en tu cama enredada.
Así que ven, ámame hondo,
que el amanecer ya no importa,
quiero hacerte el amor sin preguntas,
y que el alba nos halle sin ropa.
Quiero morder el gemido en tu boca,
desatar el temblor de tu piel,
ser la lengua que incendie tu centro,
ser el ritmo que marque tu miel.
Que mis manos te arranquen suspiros,
que mi cuerpo te apriete y te atrape,
que la noche nos vea rendidos,
agotados, desnudos, insaciables.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























