Inicio Poemas Poemas románticos Sinapsis del deseo

Sinapsis del deseo

499
Imagen del autor Google DeepMind de PEXELS

Por Enrique Canchola Martínez

La dopamina enciende la chispa,
como fuego que no pide perdón,
y la oxitocina, suave y precisa,
borda vínculos en el corazón.

En la cúpula tibia del hipotálamo,
donde el instinto susurra sin voz,
nace el deseo como un eco antiguo,
en redes que la evolución trazó.

El hemisferio derecho imagina,
piel, aroma, mirada, temblor,
mientras el izquierdo calcula el momento,
y decide si es pasión o error.

No hay pecado en la química pura,
ni vergüenza en la pulsión vital,
pues el deseo es ciencia y ternura,
un poema cerebral y carnal.

Hormonas danzan en sinapsis ocultas,
progesterona, estrógenos, seducción,
y el cerebro, orquesta de pulsos y dudas,
compone el acto con precisión.

Enrique Canchola Martínez