Por Nancy Almassio (Argentina)
-Poéticas del mundo-
Los poetas escriben sus versos como un llamado de la inspiración y así, se suceden los poemas a través del tiempo. Sin embargo, los educadores, los investigadores, los filósofos, descubren el valor de la poesía a través de los cuestionamientos y dudas, búsquedas y descubrimientos. Al hablar de “alfabetización poética” reconocíamos la necesidad de una “inmersión” en la lectura de los clásicos, luego avanzar en la lectura de los poetas contemporáneos, una escritura de textos poéticos sostenida, para finalmente, ingresar en espacios de “comunidad de poetas” a través del camino de la edición, publicación, socialización de los poemas en ferias del libro, festivales de poesía, encuentros poéticos, entre tantas otras oportunidades de resignificar la palabra escrita.
En los albores del nuevo milenio, con el advenimiento de las redes sociales y la expansión de la conectividad global, la poesía ha visto proliferar voces que encuentran en el espacio digital un territorio fértil. Los poetas, multiplicados en la inmediatez de la pantalla, han convertido la virtualidad en escenario de difusión y diálogo, donde la palabra lírica se reinventa y se expande más allá de los límites tradicionales. Sin embargo, a pesar de ello, siempre es valioso volver a los inicios, para redimensionar el valor de la poesía al que hacíamos referencia.
Entonces, hagamos un poquito de historia. Durante la Edad Media, la literatura se transmitía de manera oral. El latín clásico era la lengua escrita para los cristianos y el hebreo para los cultos. En el siglo X, se encontraron en el Monasterio de Millán de la Cogolla, los primeros documentos escritos en dialecto navarro-aragonés, las Glosas Emilianenses y Silenses. Más tarde, en el siglo XII. Se descubren las jarchas, breves composiciones poéticas en mozárabe. Estas pequeñas piezas amorosas son consideradas el inicio de la lírica en castellano y en la literatura española. Las jarchas consistían en poemas de dos a cuatro versos cuyo tema central es el amor, especialmente la voz de una mujer que expresa deseo, ausencia o dolor por el amado. He aquí, un ejemplo: “¡Tanto amare, tanto amare, habib, tanto amare! Enfermaron los ojos de llorar.”
En el siglo XIII surgen las cantigas, lírica galaico-portuguesa transmitida por los trovadores provenzales cuya temática varia de acuerdo al sentimiento del poeta. Podemos encontrar cantigas de amigo, los cantares de gesta, entre otros. Más tarde, en el siglo XV, aparecen los cancioneros como, por ejemplo, Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique y los sonetos de Garcilaso de la Vega en el siglo XVI, en el movimiento renacentista. Y, ya más cercanos a nuestro tiempo, aparece la poesía barroca, una poesía compleja y conceptista, a través de los sonetos de Quevedo, Góngora y Sor Juana Inés de la Cruz; una poesía didáctica y moralizante en el Neoclasicismo cuyo exponente fue Juan Meléndez Valdés; la poesía del romanticismo y las Rimas de Gustavo Adolfo Becquer.
En el siglo XX llegan llas vanguardias y generaciones como la Generación del 98, la Generación del 27, la poesía de la posguerra y finalmente, en el siglo XXI, la poesía contemporánea se caracteriza por la diversidad de voces y estilos. La poesía, en la actualidad, se difunde también en redes sociales y performances, aunque los poetas procuran mantener su misterio y su poder de resonancia.
Hemos realizado un breve recorrido de la evolución de la poesía en español pero, si hay poesía, hay un poeta. Por ello, sería auspicioso, descubrir donde habitan la poesía y desde donde emergen los poetas con sus voces poéticas propias, sus estilos, los recursos literarios singulares, sus modos de poetizar, y de esta manera, ir delineando un mapeo poético. Para ello, tomaremos un caso donde se procura entramar la vida social con la cultura de los sujetos que habitan un país, una región hasta llegar al barrio como unidad del tejido social, para llegar al quehacer de los poetas.
El lugar donde habita la poesía: hacia un mapeo poético
En México, los autores Abel Pérez Rojas, Luis Fernando Paredes y Erendice Armas Aguirre, en el marco de la Red Internacional de Ciudades Educadoras (Barcelona, 1990), publicaron la Carta del barrio educador (2015). Este documento, en el punto 10, establece: “el gobierno municipal deberá dotar al barrio de los espacios, equipamientos y servicios públicos adecuados para el desarrollo personal, social, moral y cultural de todos los habitantes, con especial atención a la infancia y la juventud. Todos los habitantes del barrio serán responsables de darle buen uso y mantenerlos en el mejor estado.” Este principio coloca al barrio como un espacio vivo de aprendizaje, donde la infraestructura y los servicios no son meros recursos materiales, sino plataformas para el desarrollo integral de la comunidad. La infancia y la juventud aparecen como protagonistas, pero también como responsables activos de la preservación y el buen uso de esos espacios.
En Argentina, más precisamente en Necochea, mi ciudad, este espíritu se materializó en 2024 con la creación del programa “Buenos Anfitriones”, una iniciativa que educa a las infancias en el conocimiento de la historia, los espacios naturales y culturales de la ciudad. El objetivo es que cada ciudadano se convierta en un “buen anfitrión” y promotor turístico de Necochea, fortaleciendo así la identidad local y la capacidad de transmitirla a quienes llegan desde otros lugares. Este programa encarna la idea de barrio educador: el territorio se convierte en aula abierta, y los niños y jóvenes en mediadores culturales.
Desde mi rol de educadora, gestora cultural, investigadora y poeta, esta experiencia me llevó a reflexionar sobre la necesidad de ampliar el concepto de barrio educador hacia un mapeo poético. Si los espacios físicos y naturales son esenciales para la formación ciudadana, también lo son las voces que los habitan y los poetizan. Por ello, surgió la inquietud de realizar un recorrido por los poetas de cada región de los países en los que desarrollo mi tarea literaria y educativa, comenzando por las provincias argentinas y los estados mexicanos, para luego avanzar hacia las ciudades y los barrios. Esta es una tarea que se realiza de manera progresiva y sostenida, ya que, sin dudas, en cada barrio, en cada rincón habita un poeta. El sueño de los poetas es llevar la poesía a todas partes y ahora, llega el tiempo de evidenciar hasta donde ha llegado.
Mapa Poético Argentino — Provincias y Poetas Representativos (siglo XX–XXI)
• Buenos Aires (CABA y Provincia): Alejandra Pizarnik (CABA, siglo XX), Nancy Almassio (Necochea, siglo XXI)
• Catamarca: Luis Franco y Juan Oscar Ponferrada (siglo XX).
• Chaco: Aledo Luis Meloni (siglo XX), Mariano Quirós (siglo XXI).
• Chubut: Jorge Spíndola (siglo XXI), Liliana Ancalao (poeta mapuche, siglo XXI).
• Córdoba: Juan Filloy (siglo XX), María Teresa Andruetto (siglo XXI).
• Corrientes: Raúl Scalabrini Ortiz, Gustavo Tisocco, Carlos Battilana (siglo XXI).
• Entre Ríos: Juan L. Ortiz (siglo XX), Selva Almada (siglo XXI, narrativa y poesía).
• Formosa: Oscar Ayala (siglo XX), Mónica Cazón (siglo XXI).
• Jujuy: Jorge Calvetti (siglo XX), Néstor Groppa (siglo XX–XXI).
• La Pampa: Olga Orozco (siglo XX), Adriana Lis Maggio (siglo XXI).
• La Rioja: Héctor David Gatica (siglo XX), María José Olivera (siglo XXI).
• Mendoza: Armando Tejada Gómez (siglo XX), Fernando Ghioldi (siglo XXI).
• Misiones: Ramón Ayala (siglo XX), Javier Figueroa (siglo XXI).
• Neuquén: Hugo Padeletti (siglo XX), Cristina Piña (siglo XXI).
• Río Negro: Jorge Castañeda (siglo XX), Liliana Ancalao (mapuche, también vinculada a Chubut).
• Salta: Manuel J. Castilla (siglo XX), Leopoldo “Teuco” Castilla (siglo XXI).
• San Juan: Jorge Leónidas Escudero (siglo XX–XXI), Cecilia Ortiz (siglo XXI).
• San Luis: Antonio Esteban Agüero (siglo XX), Silvia Álvarez (siglo XXI).
• Santa Cruz: Dora Battiston (siglo XX), Verónica Zondek (siglo XXI).
• Santa Fe: Juan José Saer (siglo XX, también narrador), Diana Bellessi (siglo XXI).
• Santiago del Estero: Orestes Di Lullo (siglo XX), Graciela Yorio (siglo XXI).
• Tierra del Fuego: Julio Leite (siglo XX–XXI).
• Tucumán: Raúl Aráoz Anzoátegui (siglo XX), Inés Aráoz (siglo XXI).
Mapa Poético de México — Estados y Poetas Representativos (siglo XX–XXI)
• Ciudad de México: Octavio Paz (siglo XX), Coral Bracho (siglo XXI).
• Estado de México: José Vicente Anaya (siglo XX–XXI), Malva Flores (siglo XXI).
• Jalisco: Juan José Arreola (siglo XX), Carmen Villoro (siglo XXI).
• Nuevo León: Alfonso Reyes (siglo XX), Minerva Margarita Villarreal (siglo XXI).
• Puebla: Manuel Maples Arce (siglo XX), Abel Pérez Rojas (siglo XXI).
• Oaxaca: Andrés Henestrosa (siglo XX), Natalia Toledo (siglo XXI).
• Veracruz: Salvador Díaz Mirón (siglo XX), Elsa Cross (siglo XXI).
• Chiapas: Jaime Sabines (siglo XX), Enoch Cancino Casahonda (siglo XXI).
• Yucatán: José Díaz Bolio (siglo XX), Raúl Renán (siglo XXI).
• Guerrero: José Agustín (siglo XX, también narrador), Rubén Bonifaz Nuño (siglo XX–XXI).
• Michoacán: Ramón López Velarde (aunque nacido en Zacatecas, vinculado), Homero Aridjis (siglo XX–XXI).
• Sonora: Abigael Bohórquez (siglo XX), Gerardo Mancebo del Castillo (siglo XXI).
• Sinaloa: Enrique González Martínez (siglo XX), Elías Nandino (siglo XX–XXI).
• Tabasco: Carlos Pellicer (siglo XX), José Carlos Becerra (siglo XX).
• Querétaro: Francisco Cervantes (siglo XX), Verónica Volkow (siglo XXI).
• Zacatecas: Ramón López Velarde (siglo XX), Javier Acosta (siglo XXI).
• Hidalgo: Efrén Rebolledo (siglo XX), Natalio Hernández (siglo XXI, nahua).
• Tlaxcala: Miguel N. Lira (siglo XX), Laura Hernández Muñoz (siglo XXI).
• Campeche: Jorge Lara (siglo XX), poetas emergentes como Manuel Iris (siglo XXI).
• Baja California: Roberto Castillo Udiarte (siglo XX–XXI).
• Baja California Sur: Perla Schwartz (siglo XXI).
• Durango: Enrique González Martínez (siglo XX), poetas jóvenes como Javier Acosta.
• Coahuila: Manuel Acuña (siglo XIX, pero influyente), contemporáneos como Julián Herbert (siglo XXI).
Si avanzamos en el mapeo poético, es decir, afinamos el lente, hacemos zoom en cada una de las provincias y luego en cada una de las ciudades, podremos llegar a la cartografía de los barrios y sus poetas. Un recorrido apasionante, sin dudas, este desafío que hemos emprendido. A modo de ejemplo, en este artículo, ilustramos con algunas ciudades de la provincia de Buenos Aires (Argentina) y el estado de Puebla (México), ciudades en las que desarrollamos esta tarea de investigación y documentación sobre las Poéticas del mundo.
Provincia de Buenos Aires: poetas por ciudad
• La Plata: Almafuerte (Pedro Bonifacio Palacios, siglo XX), Francisco López Merino y contemporáneos como Guillermo Pillía.
• Mar del Plata: Rafael Felipe Oteriño (poeta y presidente de la Academia Argentina de Letras) María Wernicke (poeta y narradora actual).
• Necochea: Nancy Almassio (poeta, educadora e investigadora).
• Bahía Blanca:), Joge Boccanera (poeta y periodista) y Mario Ortiz.
• Alberti: Vicente Barbieri (siglo XX).
• Coronel Dorrego: Roberto Juarroz (poeta de la “poesía vertical”).
• Tandil: Álvaro Yunque y Juan Carlos Nigro(siglo XX).
Estado de Puebla: poetas por ciudad
• Puebla capital: Manuel Maples Arce (fundador del estridentismo, siglo XX)
• Tehuacán: Abel Pérez Rojas (poeta y ensayista, promotor cultural)
• San Andrés Chalchicomula: Roberto Martínez Garcilazo (poeta y filósofo)
• Cholula: Luis Fernando Paredes (poeta y gestor cultural, coautor de la Carta).
Este mapeo tiene como propósito mostrar cómo la poesía, al igual que otras actividades culturales que realiza el hombre, constituyen un recurso educativo y social. Cada poeta, desde su territorio, aporta una mirada que enriquece la identidad colectiva y ofrece a las nuevas generaciones un repertorio de símbolos, metáforas y relatos que fortalecen el sentido de pertenencia. Así, la poesía se convierte en un espacio de desarrollo personal y social, en diálogo con la infraestructura material que el barrio educador propone.
La articulación entre programas como “Buenos Anfitriones” y el mapeo poético abre un horizonte fecundo: el barrio educador no solo se sostiene en plazas, bibliotecas o centros culturales, sino también en las palabras que circulan y en las memorias que se transmiten. En este sentido, la poesía latinoamericana, con su diversidad de voces provinciales y regionales, se convierte en un patrimonio vivo que educa, inspira y transforma.
En conclusión, a partir de la Carta del barrio educador en Puebla, México y proyectos como Buenos Anfitriones de Necochea, provincia de Buenos Aires, República Argentina, podemos evidenciar una educación comunitaria más allá de lo material. Los espacios y servicios son indispensables, pero su verdadero sentido se alcanza cuando se integran con las prácticas culturales y artísticas que dan vida al territorio. Necochea-Puebla, Puebla-Necochea, a través de esta primera aproximación de nuestro proyecto de mapeo poético muestran que la educación del barrio se construye tanto en la raíz de la tierra, como en el florecimiento de la palabra poética, expresión del habla de sus habitantes.
Nancy Almassio. Docente y poeta nacida en Necochea, Buenos Aires, Argentina. Es Maestranda en Formación Docente en la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Es Profesora y Licenciada en la enseñanza de la lectura y la escritura por la UNIPE. Hizo su tesis de licenciatura sobre la Enseñanza de la poesía en el nivel Primario. Se graduó de Maestra en los Niveles Inicial, Primario, Secundario en Lengua y Literatura y Profesora en Educación especial con especialización en discapacidad intelectual en los ISFDyT N° 31 y N° 163 de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Actualmente colabora con la Revista Literaria Filigramma con el género entrevista y conduce el programa Poéticas del mundo #Poesíaalasocho, ambos proyectos del Movimiento cultural Sabersinfin y el Círculo de escritores de Puebla, México. Es presidente de la Sociedad de escritores de la Provincia de Buenos Aires Filial Necochea.




























