Por Salvador Calva Morales
Te dije que eres un milagro callado,
maravilla que transforma vidas;
como lo hiciste con la mía,
sin anunciar jamás tu llegada.
Poco a poco, en silencio y sin darme cuenta,
cambiaste el rumbo de mis pasos;
me llevaste de la claridad serena
hasta la plenitud de tus abrazos.
Aquí, a mediodía, te contemplo,
en el punto exacto donde no hay sombras;
todo resplandece cuando apareces,
como si despertaras las horas.
Mutaste mis palabras y mis sentidos,
diste otra música a mis latidos;
hiciste más amplio mi horizonte
y más luminoso mi destino.
Por eso ahora solo quiero vivir contigo,
compartir el tiempo, dejar de ser peregrino;
porque aprendí que los mayores milagros
son los que vuelven sagrado el camino.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























