me dije muy seriamente
-parece fácil después de hacerlo-
sé feliz
muy feliz
tan feliz que no quepa duda
de las bondades
de la ventura y la esperanza
a punto de seguir con mi día con día
me detuve
fruncí el seño y grité
¡haz feliz a los demás
como la vida te ha hecho a ti!
y me fui
saltando entre el césped verde
y la cal de la cancha de futbol
Filo Huesca es experto en medicina antienvejecimiento y estética.




























