Las trampas del amor
El amor ese intercambio de miradas,
ese roce de piel temblorosa y mojada
esa simple caricia con la mirada
ese intercambio de señas sublimadas
El amor secreción de la locura
por la persona elegida
excitación ansiedad y euforia
que al cerebro bañas con ergolina
Amor de efímera y alucinante vida
que del brazo de la dopamina
alteras el cuerpo y la mirada
con tu inmenso placer sin medida
Amor que te escondes en la atracción
vestido con difeniletilamida
y ahogas con tu aromática pasión
al amor verdadero arropado con oxitocina.
El amor y el olvido
Las trampas del amor y el olvido, en danza,
con intercambio de miradas, de esperanza.
Ese roce de piel tembloroso y mojado,
simple caricia que en la mente ha quedado.
Con la mirada, intercambio de señas sublimadas,
en silencio hablan, sin palabras, pasiones entrelazadas.
Un gesto, una pausa, cargan el aire de emoción,
con ese amor que se comunica sin necesidad de oración.
Las trampas del amor en el vaivén de los encuentros,
entretejen el destino con hilos invisibles
que atan al corazón en la pasión de los secuestros
y ponen en agonía el alma en pos de los imposibles
Amor efímero y alucinante
Amor de efímera, y alucinante vida
Eres como flor que, en el alba, fresca se despierta
y al caer la tarde, ya se encuentra muerta
Eres un suspiro breve que nos gana la partida.
En el juego del tiempo el amor es la apuesta
con cada latido, el corazón contesta.
Efímero y eterno, en el pecho anida,
y en un instante, se vuelve toda una vida.
Así, amor de efímera y alucinante vida
aunque breve tu paso, dejas huella sentida
Y aunque alucinante, la existencia es medida.
en el amor y su pasión se halla la vencida
Enrique Canchola Martínez
29 de mayo de 2024






























