VI Encuentro Internacional de Poesía Sabersinfin, Puebla, México, mayo 2024.
Por Eugenia Toledo Renner, Ph D Independent Scholar, USA / Chile
Debemos tener cuidado con lo que amamos escribió el africano San Agustín. Hoy nos decimos, difícil ejercitar prudencia con lo que amamos. El corazón manda, también la irracionalidad, muchas veces. Por lo tanto, hay algo que me quedado muy claro desde la mitad del siglo XX: no podemos olvidar ni dejar pasar, y mucho menos borrar o normalizar, el mal.
El mal es la raíz desde donde se origina la tiranía, el dominio, la violencia y los actos de transformar o considerar a los seres humanos en irrelevantes. Valores negativos muy populares en nuestros mundos. El amor y la humanidad deberían gobernar nuestras vidas interiores para que se reflejen en nuestras sociedades, en nuestras estructuras sociales y culturales. Pero, no sucede. Pasan los años y devienen pocos cambios.
San Agustín pensó que el amor era movimiento y expresaba que todo movimiento busca algo. Deberían aparecer con esto valores positivos como la generosidad, el cariño, la comunalidad y el respeto por las personas. La humanidad quiere ser feliz. Pero ¿qué es la felicidad? ¿quién la inventó? Alguien diría hoy: la posesión de algo produce felicidad, alegría, conformismo. Por ejemplo, salir a comprar hoy es para algunas personas el antídoto de la depresión. ¿No da miedo esto en un mundo lleno de incertidumbres? ¿Y qué podemos decir cuando perdemos algo? El después, es decir, lo perdido o la pérdida de lo obtenido, produce grandes frustraciones y/o depresión.
Nunca podremos olvidar las sabias palabras de Ana Arendt:
Puede ser que las cosas duren, pero la vida humana no dura. La perdemos diariamente. Vivimos y los años pasan por encima nuestro hasta transformarnos en nada. Pareciera que el presente, el momento, es lo único real. Las cosas pasan y no son. La vida es siempre por un lado “nunca más” y por el otro, “no todavía”. Como el tiempo, lo que no es todavía, pasa de largo y desaparece para nunca más volver. ¿De veras existe la vida entonces? El hombre mide el tiempo, y ¿de qué sirve? ¿O acaso los humanos conservamos el tiempo en nosotros, transcendiendo de esta manera vida y tiempo? (Texto traducido e interpretado con las propias palabras de la autora).
Ahora, hablando de literatura, Ricardo Piglia hablaba una vez en las versiones de un relato en que cada texto está en potencia de ser alguno más después de ser publicado, fluyendo de otros modos. He expresado lo mismo muchas veces, tomando en cuenta que hay textos que se separan de sus autoras/autores y corren con colores propios. Vuelven a nacer en otras formas y van así permaneciendo en el tiempo. Aquí, por ejemplo, quiero hablar de dos textos de este tipo.
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En nuestro magnífico VI Encuentro Internacional de Poesía Sabersinfin que se llevó a cabo recientemente (tres días en mayo) en la ciudad de Puebla, México, fueron presentados varios textos claves que se destacaron y llegaron a mis manos. Son dos poemarios de temas cercanos relacionados con la situación de las mujeres en las sociedades actuales. Me refiero a los poemas de Adriana E. Terán Franco y su obra Muñeca rota, Editorial abigarrados, México, 2024 y al libro de la escritora mexicana María Dolores Pliego Domínguez y su obra La escoba de Goliat, aBrace Editora, Montevideo, Uruguay, 2023. Adriana es mexicana-argentina y Dolores, mexicana. Ambas poetas, dedicadas a la Educación y a las actividades culturales con un extenso currículum.
I
El libro de Adriana Terán es amplio y se podría tomar como un texto sobre el luto por la pérdida de un hombre muy amado, pero que resultó ser otra persona. El libro contiene una introducción y un prólogo. Figuran más de noventa y cuatro poemas, constituyendo un compendio de casos y aristas psicológicas sufridas por mujeres.
Desde los primeros poemas ya se sabe que las relaciones amorosas a que las se refiere, con el irónico título de Muñeca rota, terminan siendo una “corona de espinas”, un dolor agudo provocado por el abandono, la burla además de violencia, infidelidad y vacío. Sin duda, las vidas de estas mujeres no son similares a Barbie y Ken o a las diosas y dioses de la mitología. Durante el desarrollo del libro se va reconociendo, entre otras maniobras del dicho personaje, la “golpiza física”, la “violencia conyugal”, la dependencia y otros males, a saber: la traición, la mudez y la crisis moral, económica, cultural que sufre la mujer como consecuencia. Se puede palpar la estructura del texto a medida que se va avanzando en la lectura del mismo. Es un libro que incluso piensa en la sanidad la mujer en un futuro, quizá cercano, sin hombres. Es un medio de sobrevivencia. Cito:
Dinastías con ausencia del hombre / son nueva alternativa, / sociedad y parentela no comprenden, / … / Mujeres cambian / su estilo y calidad de vida / … / se realizan con algo más que el matrimonio. (Poema Madre soltera, p.56).
Un texto doloroso que debía leerse completo en ciertas instancias es el poema titulado Violencia, p. 84-88, donde se estudia e indican las facetas de crueldad por las que han pasado o viven muchas mujeres, en cualquier país. La violencia como tema literario está presente casi en cada novela, crónica, ensayos femeninos y textos literarios, narrativos y poéticos latinoamericanos hoy en día. Hay contundentes estudios sobre la violencia hasta en el uso del lenguaje. El decaimiento que se infringe en una persona incluso usando frases irónicas, llamados chistes, se usa mucho en el mundo laboral y doméstico; produce resultados muy graves que incluso pueden llevar al suicidio a la persona que los sufre. Por ello, el suicidio de mujeres en muchos países se estudia y determina si debe ser considerado también por la ley como feminicidio. Otro texto de importancia es La víctima, pp.118-121. Palabra que existe en español solo en el género femenino, elemento ya cuestionado por las feministas y la literatura de mujeres. Existen otros términos que conllevan estas ambigüedades también. Así vamos deshilachando los hilos que se han mantenido apretados por siglos.
Este es un libro de protesta, pero también un testimonio poderoso. Es directo y por lo tanto usa lenguaje claro y directo. No hay lirismo poético de la estética romántica o preciosismo en él. Es muy útil como manual para terapia de mujeres. Al final, del texto viene el cambio y la voz que se aleja del dolor, toma conciencia de otros modos de ser, supera su stress postraumático, adquiere un nuevo rol, consigue su libertad y pone punto final. Mañana empiezo una nueva historia – expresa la autora – en otra hoja en blanco. Bien, creo que en esa nueva historia cabe, por ejemplo, el ejercicio de escribir las experiencias que llevamos en nuestra sangre y huesos, entre otras cosas. Excelente final.
II
El libro de Dolores Pliego Domínguez es corto, verdadero y neto. Aborda con cuidado y mucho respeto otra tragedia, distinta, pero cercana al feminicidio, como lo es el infanticidio. Muchas vidas son finiquitadas a temprana edad, especialmente las niñas. Es un libro lleno de profundidad, cuya base es el realismo de la situación.
Escribe la autora:
este libro surge a raíz de un infanticidio ocurrido en el Estado de México en marzo de 2017. La noticia se conoció como “La niña de las calcetitas rojas”, una pequeña de escasos 4 años que vivía con su madre y su padrastro. Los dos la golpeaban constantemente hasta que finalmente el hombre, después de abusar de la pequeña, la tiró en complicidad con la madre en un lugar denominado el bordo de Xochiaca, un barranco de aguas negras. Correspondencia personal, Junio, 2024).
Quedar al fondo de un barranco, dada por muerta y salir de ahí es muy duro para una niña y para cualquier persona. Un trauma grave. La autora expresa que algunas niñas esperan que alguien las encuentre y no se mueven. En el año 2018, Dolores Pliego, sabiendo muy bien el significado de “venir de un barranco”, decide escribir estas situaciones que se hacen comunes en México, pero que también han sido modus operandi en otros países, incluso legalizado como lo fue en China. Se ha tornado un asesinato común, patrón que se repite de familia en familia: Pobre niña sin padre, ni madre, sin tarde, sin noche, sin sueños. / Con hambre, con miedo, con sangre y pulmones. / El cansancio vence su cuerpo / Y el llanto moja sus párpados de hiena herida / Desde ese día, una bestia anidó su pecho.
La bestia ¿podrá ser el odio, el resentimiento, la tristeza? ¿Acaso Goliat no es el enemigo, la propia madre, el monstruo? Utilizando la leyenda bíblica nos acerca al problema:
Y aquí a los ocho años, mi niña.
Mi no amada niña
de bellísimos cabellos largos
y vestido de encaje blanco,
te dejo en la línea del tiempo
con todas las virtudes adornando tu existencia.
Yo ahora soy Goliat
y tú un pequeño David.
Así que huye, huye de mi escoba
para que no te alcancen las tragedias de mis días. (Parte 2, poema 3)
Estos actos ya no quedan tan impunes, gracias a las redes sociales, nos dice su autora. Además, agrega que esta no es poesía para mucho público, algunos no la pueden leer debido a la creencia que la poesía es un medio para hablar de la vida, lo bonito, lo bueno o los temas de una superficialidad edulcorada con el objeto de alejarse de los problemas. Según Dolores, la poesía traspasa esas barreras, hay en ella cuotas personales y de nuestro entorno. Siempre hay versos o poemas que se encarnan en nosotras mismas cuando escribimos cualquier tema.
Las heridas provocadas por actos brutales, en el cuerpo y en el espíritu, a cualquier edad, la ropa destrozada, los golpes, los jirones y la poca comprensión de las personas que rodean a la víctima aumentan el trauma. Pero, como el mensaje que conlleva este libro, diremos que “aunque se escapó toda herida de un barranco”, hay que tener el coraje de salir y demostrar que no estamos vencidas.
La creación literaria es producto y partícipe de la realidad social, cultural, económica, política e histórica en que fue creada. Ya sea como parte que ya existe, o como una rebelión contra lo ya establecido. Desde esta generación de mujeres vienen a aparecer las obras de las hermanas Brönte, que fueron visionarias en su época, posicionándonos en un rol diferente al fijo, tradicional, callado y sumiso. Tomar conciencia de la violencia que recorre el mundo mostrando la saña de los agresores es un locus desde donde se erige un acto literario, ético y político para hacer justicia.
No pueden quedar impunes ni en el olvido los libros que nombran lo innombrable. Escritos publicados sobre el duelo y la restauración de las voces, cuerpos y rostros de las “muertes horrísonas” van en aumento, no con el fin de alimentar el odio o el dolor, sino de crear comunidad y apoyo de hombres y mujeres. Gracias a ello se formaron los grupos #NiUnaMenos en Argentina (2015) y #MeToo en Estados Unidos (2017). Como individuos aislados no haremos nada. Como comunidad o grupo podemos darle forma a las palabras que le dan forma a las ideas y que a veces reformulan nuestra realidad.
Por último, quiero mencionar otros libros de poesía y narrativa que conozco y recomiendo. Son documentales como los dos libros presentados:
Selva Almada, escritora argentina: Chicas Muertas (2015)
Dolores Reyes, activista argentina: Cometierra (2019)
Fanny Campos Espinoza, abogada chilena: Ruleta rosa (2019)
Eugenia Toledo y Carlos Gray: Vidas robadas (2019, dos versiones)
Cristina Rivera Garza, mexicana: El increíble verano de Liliana (2023, premio Pulitzer).
Patricia Schaefer Röder, editora. Antología Vivas las queremos” (2023).





























