Vivo la vida cumpliendo mi viaje
recorriendo mi destino en cada paso
sin dejar de cortar para mi ocaso
una sola flor del jardín y del estiaje.
Cosecho los granos de mis espigas
al margen de las sombras enemigas
sumando a mis inteligencias mis esmeros
viviendo sin dar hospedaje a las fatigas.
Vivo sin apego a las lejanías
esas que derrumban el alma
entorpecen la memoria
y no dejan vivir en calma
Vivo alejado del cobarde
ese que se escuda en la mentira
que vive con la mente perdida
y grita como fiera muda.
Vivo con la ciencia y con el arte
contemplo las palomas de la tarde
que vuelan alegres por el aire.
*Escultura de Miguel Peraza
Enrique Canchola Martínez. 14 de enero de 2024
































