
El dios Angus me guía con su luz radiante,
en su danza suave, el amor es constante,
sus manos de brisa acarician mi pecho,
y en cada latido, nace un ardiente deseo.
Siempre es primavera aquí, en mi alma vibrante,
soy como un adolescente, un corazón errante,
bajo el sol encendido, en el aire ligero,
me enamoro rápido y me entrego sincero.
Las flores susurran secretos al viento,
con cada mirada, un nuevo sentimiento.
Mis días son sueños, mis noches estrellas,
tengo un jardín repleto de experiencias.
Río de emociones, con pasiones me embriago,
cada encuentro es magia, es dulce su abrazo.
En este edén donde el tiempo es fugaz,
mi corazón canta con excitante compás.
Angus, yo hago honor a tu nombre
escribiendo una historia nueva cada noche,
regalándome el orgasmo nuestro de cada día
como dulce néctar que me llena de vida.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta



























