Extraño la embriaguez
de tu beso impuro
que llena sin apuro
mi locura de avidez
Extraño los abrazos
de tus labios
carnosos y bravíos
que dejan pastales rasos
Extraño la luz de tus ojazos
que me miran deseosos
pidiendo los lleve al cielo
en el arrebato de celo
Extraño los latidos
de tu pecho
cuando estamos en el lecho
perdiendo los sentidos
Enrique Canchola Martínez. 29 de diciembre de 2023






























