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Cómplices

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Por: Filo Huesca

Me acerqué
le pregunté su nombre
no me respondió,
así que con sutileza lo toqué.

Me presenté,
le di un beso,
movió su cabeza
y lo monté.

Recorrimos juntos casi cuatro horas,
un bello bosque nos envolvía,
descubrimos mariposas, puentes
y gente alegre que aplaudía.

Así fue nuestro día,
la brisa nos llevaba,
éramos dos cómplices
fundidos en la libertad.

Filo Huesca es amante de la poesía, la cultura y es experto en medicina antienvejecimiento y estética.