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Crisis de abandono animal 

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ConoSER Bien

No existe mayor crueldad y cobardía que ofrecer amor
a un ser sintiente para luego abandonarlo

Anónimo

Por Jorge Rodríguez y Morgado

El abandono de animales de compañía es un gran problema en todo el mundo. Hay millones de mascotas tiernas, amigables y adoptables que mueren cada año en todo el planeta, incluidos perros, gatos y animales pequeños. Muchos animales domésticos son abandonados maltratados en todos los países. Se calcula que existen más de 600 millones de mascotas sin hogar en el mundo, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 70% de la población canina global carece de dueño.  

La palabra mascota proviene del francés mascotte, que a su vez deriva de mascoto (hechizo o amuleto). Su origen etimológico remite a masco (bruja). Históricamente se utilizaba para referirse a personas, animales o cosas a los que se les atribuía la propiedad de atraer la buena suerte o actuar como talismanes. El término mascota depende de su contexto. Los sinónimos más comunes son animal de compañía, animal doméstico, animal conviviente o animal de asistencia. Se usa también el nombre de Pet en inglés. 

Las mascotas son seres sintientes, la ciencia demuestra que perros, gatos y otros animales de compañía son conscientes y capaces de experimentar emociones como dolor, alegría y miedo.  

México enfrenta una severa crisis nacional de abandono animal, que atraviesa lo social, lo cultural y lo político, es el líder mundial y el país con mayor índice de abandono en América Latina, con cerca de 30 millones, afectando principalmente a perros y gatos, que son las mascotas más comunes en los hogares mexicanos los que se ven desechados y viviendo en la calle, al menos el 70% de ellos fue previamente adoptado o criado en un domicilio y cada año se abandonan aproximadamente 500,000 mascotas. Tan solo en el estado de Puebla, las asociaciones animalistas registran más de un millón de perros callejeros.  

Esta situación de abandono expone a los animales a desnutrición, enfermedades, maltrato y mortalidad prematura. La falta de conciencia y tenencia responsable son factores clave. La problemática se agrava por la falta de esterilización, problemas económicos familiares y compras irresponsables, lo que deriva en graves impactos de salud pública y penas legales para los responsables.  

El abandono animal es, además, una crisis de salud pública, económica y cultural. Según la Organización Mundial de la Salud, el 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tiene origen animal. En ese contexto, una población animal sin control sanitario ni políticas de atención representa una amenaza directa. 

Detrás de cada perro o gato en la calle hay una historia de abandono, el animal fue previamente adoptado o criado en un hogar, la idea de hogar se asocia con la familia, el cuidado y la pertenencia, ya que la mayoría de ellos no nació en la calle, sino que alguna vez formó parte de una familia que después lo dejó atrás. 

El abandono no es sólo de quienes abandonan al animal en cualquier lugar, sino que involucra a toda la sociedad. A familias que adoptan sin preparación, a quienes permiten la reproducción sin control, a quienes regalan animales como si fueran objetos, al mercado que promueve el consumo Pet sin comprometerse con el bienestar animal, a escuelas que no educan en el vínculo interespecie y a gobiernos que no asignan recursos ni articulan soluciones de largo plazo. 

La percepción común de un “perro de la calle” es errónea y simplista, ya que estos animales son, en realidad, víctimas directas del abandono humano: “No es un perro de la calle, es un perro que alguien dejó en la calle”. La facilidad con la que las personas adquieren mascotas sin una reflexión profunda sobre el compromiso a largo plazo, para luego desecharlas cuando ya no cumplen con sus expectativas iniciales es la problemática principal: “me gustó porque está chiquito, porque está bonito, pero crece y ya no me gusta”.  

A pesar de su condición vulnerable y de vivir en las calles, los animales poseen derechos que deben ser reconocidos y respetados por la sociedad en su conjunto. La ligereza con la que se adopta y abandona a las mascotas es un factor clave que perpetúa este ciclo de sufrimiento y desamparo.  

El respeto por la vida animal debe ser el punto central de un debate que proteja la vida de las mascotas: “Aunque sean perros de la calle o que vivan en situación de calle tienen derechos y nosotros tenemos que respetarlos.” 

El llamado es a la sociedad para reconocer y actuar conforme a estos derechos, promoviendo la adopción consciente, la educación sobre el bienestar animal y la implementación de políticas públicas que mitiguen el crecimiento descontrolado de la población animal en las calles. La situación actual demanda una reflexión profunda y acciones concretas para revertir esta tendencia preocupante y garantizar una vida digna para todos los animales. 

Para hacer frente a esta crisis, en varios países se han adoptado diversas acciones que van orientadas a la tenencia responsable: a) Esterilización: masiva, gratuita y territorializada debe transformarse en política pública permanente. Es la medida más efectiva para frenar la sobrepoblación; b) Adopción responsable: brindar una segunda oportunidad a animales rescatados en lugar de comprarlos. Requiere protocolos, seguimiento veterinario y formación básica para quienes deseen compartir su vida con un animal; c) Denuncia: Reportar casos de maltrato o abandono ante las autoridades locales; d) Apoyo a refugios: Colaborar con donativos, trabajo voluntario o cuidado temporal; e) Educación en tenencia y vínculo interespecie: debe integrarse desde la escuela primaria, como parte del aprendizaje cívico y comunitario. 

La manera para saber si los animales cuentan con niveles de bienestar adecuados, es comprobando que gocen de las Cinco Libertades del Bienestar Animal¹, —estar libres de hambre, incomodidad, dolor, miedo, y poder expresar comportamientos naturales— son el estándar internacional desde hace más de medio siglo. 

​​Dominio ¿Qué se mide? y ¿Qué se revisa? 
Nutrición Condición corporal, presencia de recipientes con agua limpia disponible en el lugar de alojamiento. 
Entorno Condiciones de alojamiento, animales atados y/o enjaulados, incomodidad térmica (frío/calor). 
Salud Presencia de lesiones y/o signos de enfermedad, carnet de medicina preventiva, atención médico veterinaria pertinente. 
Comportamiento Animales aislados (en jaulas, cuartos, azotea), atados, humanizados. 
Estabilidad mental Presencia de signos de estrés como caminar en círculos, lamido, rascado obsesivo de superficies y conductas aberrantes (coprofagia, alotrofagia (ingesta de objetos no nutritivos), agresividad entre congéneres. 

El abandono animal no puede seguir siendo un dato duro representativo de México, es tiempo de asumirlo como una falla nacional tomando medidas para evitar el abandono mediante prácticas que nos digan quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser. Ya lo dice la Biblia en Proverbios 12:10: “El justo, cuida a sus animales, pero el perverso es cruel con ellos”. 

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com 

Referencia:
https://paot.org.mx/micrositios/sabias_que/BIENESTAR_ANIMAL/tema_3.html