Caía la ropa
sobre la antigua alfombra de prejuicios
y como pequeños pétalos suspendidos
descendían en cámara lenta
los mandatos y los amaneceres.
Por vez primera,
la piel sintió el frío del exilio
y a la intemperie, descubrió
que en otra parte, cambian de sentido
las palabras.
Vacío por completo el equipaje,
no necesitas nada
si hay una bandera que te abraza
y te envuelves cual capullo presurosa
para amanecer transformada
de crisálida a mariposa.
Sin ropajes,
cicatrices y lunares al descubierto,
auténtico cuerpo
te percibes, mientras
caen las cadenas y grilletes,
liberación de las hordas
y de los mortales sacrificios.
Caía la ropa
como cae la lluvia en primavera,
suave y prolongadamente
hasta cubrir el suelo sorprendido.
Caían las inocencias,
las purezas y los cristales
junto a las prendas,
blancas pasiones se quiebran
sin que haya manera de recomponerlas.
Desnudos,
olvidados del frío y del afuera.
Están desnudos,
liberados, sin barreras y sin dueños.
Desnudos
en cuerpo y alma, los sueños.
Nancy Almassio es docente y poeta originaria de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Maestranda en Formación Docente, maestra de nivel inicial y primario, profesora de Educación Especial y Lengua y Literatura, licenciada en la enseñanza de la lectura y escritura en la educación primaria con posgrado en Alfabetización Inicial. Actualmente se desempeña en su región natal como supervisora de educación primaria. Ha participado en numerosos certámenes literarios en los cuales ha obtenido diversas distinciones. Autora de cuatro poemarios: Hombres irreales (2017), Mujeres reales (2018), Amores invisibles (2020) y Poética de la esperanza (2024).































