Circunstancias de vida,
severas y vagas,
obsesivas jornadas
de júbilo incierto,
ajenas a veces
al tiempo cercano
del alma que clama
por su desconcierto.
La enfermedad y el malestar sombrío
decantan el ánimo
en ríos de sombra.
Mas el poeta,
bajo cielo adverso,
documenta lo que siente y vive,
como nave de espíritu,
y lo escribe y nombra.
En manos de Dios
el tiempo reposa,
y la fe se alza
como llama viva.
Un día nuevo
aguarda en la aurora,
y el hálito puro
su curso reanima.
Vivamos, pues,
con gratitud sincera:
cada gesto nimio
transforma el camino.
Gota a gota,
un mundo de paz se esculpe,
y el acto de bondad,
al menos uno,
calma y paz nos otorgará el día.
Cual arena,
es destino que reanima.
Si al despertar respiro
y hallo, Dios, tu abrazo,
la gratitud será
mi fiel fortuna.
Pues transformar el mundo
es un anhelo,
pero amarte a ti
mi paz y mi consuelo.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























