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Dices de mí… y aquí mi respuesta

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Imagen de wal_172619 en Pixabay

Por Sabersinfin

Tú has vivido en la sombra de mujeres sin esencia,
que juraron conocerte… y solo dieron apariencia.
Prometieron un “te amo” que se volvió daga en los huesos,
dejando heridas viejas disfrazadas de regresos.
Y hoy, entre lo que fuiste y lo que el alma aún abraza,
el corazón camina lento… pero nunca pierde casa.

Tal vez hoy solo recuerdes del placer la carcajada,
la brasa que en la piel deja su huella enamorada.
Del amor —solo Dios sabe— cuánto queda en tu mirada:
si fue verdad o ilusión, si fue luz o si fue nada.
Entre la fantasía rota y la esperanza que no cesa,
a saber qué es lo que cruza cada noche tu cabeza.

Porque del amor, dulce Aida,
nadie dicta su frontera:
cada quien carga su historia, lo que siente y lo que espera.
Se ama con lo vivido, con lo perdido y lo encontrado,
con lo que nunca se tuvo y con lo que fue sagrado.
Del amor no hay dos caminos que se puedan comparar:
cada quien sabe en su carne lo que no puede explicar.

Del alma brota un suspiro que ni el mundo interpreta,
un recuerdo que nos salva o una espina que nos reta.
A veces se ama en silencio,
sin tocar, sin pronunciar;
otras veces se ama lejos, sin poder siquiera estar.
Porque el amor, aunque no hable, aunque no roce tu cama,
se reconoce en el pecho… donde la verdad reclama.

Y aunque traiciones profundas me quebraron la confianza,
aún respira en mi interior la semilla de la esperanza;
un deseo, una añoranza, un milagro que se enciende
cuando el alma, sin permiso,
a lo eterno se comprende.
Pues quien ha amado tan hondo, aunque lo quieran romper,
tiene un fuego entre las venas que no saben deshacer.

Del amor cada quien sabe en su carne y en su alma,
en la herida que arde fuerte y en la que regresa en calma.
No importa si fue ilusión o un destello verdadero,
cada amor deja un destino, un camino y un sendero.
Y el tuyo, aunque fue golpeado, sigue vivo y sigue en pie,
porque amar, aunque duela tanto… es lo más sagrado,
más humano… y es el motor de nuestras vidas.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta