El amor se desliza como brisa suave en tu cara,
susurra promesas en tu piel dorada
y colma tu corazón de emoción inesperada.
La paz se enredada en tus brazos,
para dar fuerza a tu mirada
y construir poesía amorosa encarnada.
La felicidad brota del roce de tu sonrisa,
como la flor que el sol acaricia
y queda en el beso que se eterniza.
Enrique Canchola Martínez Iunius 19 de 2025




























