Inicio Poemas El arte de hacerse mayor

El arte de hacerse mayor

567

Por: Salvador Calva Morales

Hay que saber hacerse mayor sin miedo,
sin anclarse en el pasado,
sin disfraces ni remedo.
Envejecer con dignidad,
sin pedir permiso,
sin vergüenza ni quebranto,
sin caer en el abismo.

No son los años los que nos hacen viejos,
sino el olvido de los sueños,
la renuncia a los anhelos reflejos.
Las arrugas brotan de tanto haber reído,
del sol en el rostro, del viento sentido,
de los viejos amigos, de tardes serenas,
de los abrazos cálidos y de sus penas.

La dicha sencilla nunca se disfraza,
brilla en los ojos, en la risa que abraza.
Por más años que cuente nuestro corazón,
jamás se arruga su noble canción.

El amor verdadero aprende su arte:
amar sin prisa, compartiendo cada parte.
Aceptar que no somos ya tiernos niños,
y, aun así, seguir jugando sin guiños.

Hacerse mayor es la dulce aventura
donde cada arruga narra su escritura.
Cada cana es historia, lección aprendida,
batalla librada, alegría compartida.

Aprendemos que el tiempo nunca se detiene,
y, aun así, el alma fluyendo se sostiene.
Cada día es la ocasión de ser mejor,
de conocer el alma y de entregar amor.

De saber cuándo hablar, cuándo escuchar,
y, en cada encuentro, volver a amar.
Envejecer con dignidad es ver el espejo
y hallar en cada marca un reflejo añejo.

Son huellas de lucha, de errores vencidos,
de pasos firmes, de sueños cumplidos.
La belleza externa cambia su traje,
pero la esencia conserva su coraje.

La chispa interior no se desvanece,
madura, evoluciona y engrandece.
Amar bonito es vino añejado,
es vínculo firme, es tiempo abrazado.

Un “te quiero” con años de alianza,
de apoyo constante, de fiel confianza.
Caminar despacio no es renunciar,
es gozar el viaje, es contemplar.

Cada instante, cada paisaje en calma,
es el néctar sereno que nutre el alma.
Aunque el cuerpo envejezca en su jornada,
el alma vibra joven y renovada.

Siempre dispuesta a asombrarse y jugar,
a vivir, a amar, a soñar sin cesar.
Hacerse mayor es sumar existencia,
sumar amores, sumar conciencia.

Cada día es un regalo del cielo,
una joya preciosa en nuestro sendero.
No importa el tiempo que hayamos vivido,
sino cómo el corazón lo ha sentido.

Es transitar los años con valentía,
descubriendo en la madurez su poesía.
Sin anhelar lo que quedó atrás,
abrazando el presente en su dulce paz.

Cada arruga, cada cana orgullosa,
narra batallas y historias hermosas.
La felicidad no es maquillaje en el rostro,
es risa, es abrazo, es amor sin costo.

Aceptar quienes somos con nuestras huellas,
con el alma intacta, con luces y estrellas.
El amor se vuelve más hondo y sincero
con pasos pausados y un mirar verdadero.

Cada instante, cada rayo de sol sentido,
acaricia la piel y al alma da abrigo.
Ser mayor es abrazar la vida entera,
es riqueza de amor verdadera.

En los pequeños detalles, la joya escondida
que da sentido a esta hermosa vida.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta