Inicio Artículos El lugar de la escritura en estos tiempos

El lugar de la escritura en estos tiempos

336
Foto: Pixabay

Por: Nancy Almassio (Argentina)

Según los datos más recientes del Instituto de Estadística de la UNESCO, más del 86% de la población mundial sabe leer y escribir. Esto significa un avance importante con respecto al 68% que se presentaba en 1979. En Latinoamérica, los porcentajes son más altos. Mientras que, en México, en el año 2020 la tasa de alfabetización alcanzó al 96 %, en Argentina, el último Censo realizado en el año 2022, del cual formé parte, ubicó a la tasa de alfabetización general cerca del 99%. Sin embargo, estos porcentajes están sujetos a la conceptualización de alfabetización.

Concepto de alfabetización


En la actualidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura define “alfabetización como un proceso continuo de aprendizaje y conocimiento de la lectura, la escritura y el uso de los números a lo largo de la vida, y forma parte de un conjunto más amplio de competencias, que incluyen las competencias digitales, la alfabetización mediática, la educación para el desarrollo sostenible y la ciudadanía mundial, así como las competencias específicas para el trabajo”. Aprender a leer y escribir constituyen un derecho. Cada uno de nosotros goza de tal derecho a educarnos y a lo largo de nuestra vida las instituciones educativas procuran garantizarlo. Aclaramos “a lo largo de nuestra vida” porque estos conocimientos se actualizan, se profundizan, se diversifican a lo largo de toda la vida. Hoy, con el uso de la tecnología, todos leemos y todos escribimos, aunque de forma muy disímil que en otros tiempos.


El lugar que ocupa la escritura en la actualidad

Nuestro tema de análisis consiste en qué lugar ocupa la escritura en estos tiempos actuales. Por un lado, están las instituciones educativas y la enseñanza de la escritura. Por otro, la escritura espontánea del sujeto individual. Existe una escritura con fines públicos y otra escritura de carácter privado. Asimismo, tenemos una escritura académica y una escritura literaria y dentro de esta última, están los dramaturgos, novelistas y los poetas.


¿Por qué escribimos?

Muchas veces les habrán preguntado: ¿Por qué escribes? Ante tal interrogante, podríamos brindar innumerables respuestas y quizá, nunca llegáramos a una respuesta definitiva. En ocasiones, también nos preguntamos qué, cuándo, cómo y para qué escribimos. Para responderlas utilicé dos modos. Por un lado, busqué respuestas en la palabra poética y por otra parte, administré una encuesta a través de un formulario de Google a unas decenas de personas con distintas actividades: empleados públicos, docentes, periodistas, estudiantes de nivel terciario, universitario.


¿Para qué escribimos?

Ante la pregunta ¿Para qué escribes? El poema “¿Escribes?”, ofrecía tres opciones: “Para apagar el fuego de tu alma/Para tatuar con tinta esas palabras/Tal vez para acortar la distancia.” Si analizamos los versos podríamos decir que escribe cuando está inquieto por alguna preocupación, para registrar algo que debe ser recordado o para comunicarse con alguien que está lejos, o al menos en otro lugar. Los encuestados, por su parte, responden que algunos de los propósitos de sus escrituras eran: para registrar información (66,7%), para comunicarse (62,5%), para realizar tareas referidas a su rol como estudiante (50%), como parte de la tarea profesional (66,7%), como entretenimiento (29.2%). Como vemos, hay coincidencia en los propósitos de comunicación, como registro, aunque en la poesía se coloca en primer lugar el propósito de expresar sentimientos.

¿Qué escribimos?


Avancemos con la segunda pregunta “¿Qué escribes?”. Según el poeta, la escritura es el puente para confesiones, declaraciones, relatos sentimentales: “Confesiones de crímenes horrendos/Declaraciones de amores a destiempo/Tal vez historias de recuerdos y nostalgias.” Por su parte, los encuestados respondieron que escriben mensajes en el chat de WhatsApp, para responder a trámites personales, para guardar memoria en una agenda, para realizar informes, para redactar notas periodísticas para los medios digitales o gráficos, para labrar actas de reuniones, para planificar secuencias didácticas, como toma de notas, para recordar un dato, para expresar sentimientos. En síntesis, escribimos, para dejar marcas de algo que sucedió, sucede o sucederá. Entonces, la escritura será una confesión, una declaración, un proyecto o quizá sea una ilusión.


Ante el interrogante cuándo escribes, los encuestados respondieron que lo hacen muchas veces al día, más de diez ( 58,3%). El poeta responde que escribe cuando está solo, cuando necesita encontrar respuestas, cuando quiere expresar una emoción: ”En tus soledades más íntimas y ocultas/En tus arrebatos, cuando te invade la duda/Tal vez cuando grita tu corazón en llamas.” Aquí, se advierte que los usuarios de la escritura acuden a ella en muchas ocasiones al día, seguramente cuando es necesario o requerido de manera externa. Sin embargo, el poeta recurre a la escritura impulsado por las emociones.


¿Cómo escribimos?

Para la pregunta cómo escribes no realizamos encuesta. Se consideraron las opciones aportadas por el poeta. En los dos primeros versos presenta opciones antitéticas, pero en el tercer verso advierte que lo hace de manera sutil, cuidadosa, con un mensaje de esperanza en el futuro. La estrofa dice: “¿Cómo escribes?/Dulcemente, acompasado y lento/Fugazmente, superficial y cruento/Sutilmente, augurando un mañana”.

Escritura pública y privada

Hay dos tipos de escritura: la pública y la privada. Escribir públicamente plantea la necesidad de adecuarse a la preceptiva, es decir a los formatos de cada género discursivo. La escritura, principalmente las de carácter público, constituyen siempre un proyecto inacabado. Nunca está listo o definido lo que queremos decir, siempre son borradores, escrituras provisorias que requieren de infinitas lecturas para encontrar el mejor modo de expresar el mensaje. Dice la investigadora argentina Paula Carlino que “El lenguaje oral es evanescente, efímero, (mientras que) la escritura es estable y permanece.” (Carlino, 2016, p.10) En otras palabras, la escritura podría considerarse una tecnología que nos permite crear un objeto material a partir de algo inmaterial, es decir, nos permite crear un producto de una idea, un proceso, exteriorizar lo interno para poder revisarlo, reflexionar sobre él.

A la luz de las reflexiones, la escritura sería un proceso para la toma de conciencia de ideas que se encuentran en suspenso en nuestro pensamiento y que son invitadas a ordenarse y entramarse a partir de las reglas de la convencionalidad del género en el que se inscriban.


La potencialidad de la escritura

Decíamos al inicio que la escritura nos permite dejar marcas de lo que sucedió, eternizar un texto para luego leerlo, releerlo, analizarlo, entre tantas otras intervenciones que podríamos hacer a un escrito quizá teniendo en cuenta el género en el que está inmerso: narrativo, lírico, dramático, periodístico, epistolar, judicial, escolar.

Si, por otra parte, nos preguntáramos como el filósofo Ranciere: ¿Qué son los libros que escribí? Y reflexionáramos a partir de su respuesta, quizá la poesía citada o este artículo estará siendo “desmantelado” por ustedes, lectores, para crear nuevos conocimientos, nuevas reflexiones. Ranciere responde que sus libros son como una composición de palabras, argumentos, historias, imágenes que constituyen algo así como un bloque sensible, un bloque sensible que trae afecto. Básicamente, constituyen una condensación de experiencias que forman una proposición de mundo…que encontrarán auditores, personas que se verán afectadas o sensibilizadas. En ese momento, las palabras, las imágenes, los pensamientos que estaban reunidos en el libro son, en cierto modo, desmantelados y entran en nuevas combinaciones y, en consecuencia, brindan la posibilidad de nuevas síntesis sensibles. ( Ranciere, 2022, p. 84).

Otra vez, la potencialidad de la escritura y las posibilidades que otorga tanto al escritor como a los lectores y oyentes en este caso, quedan de manifiesto.

Inteligencia artificial y escritura

En la encuesta realizada se incluyeron preguntas sobre la Inteligencia artificial. Se preguntó si pensaban que la inteligencia artificial reemplazará a la escritura del lápiz y papel. Las respuestas fueron rotundas, un 87,5 respondieron negativamente y un 12,5 consideran que la IA ganará la contienda. En efecto, los educadores consideramos a la IA como una herramienta, pero no la consideramos un posible reemplazo de los maestros.

Hace unos días, un colega nos compartió la experiencia del uso del ChatGPT para realizar un proyecto educativo y para escribir una poesía sobre la tarea del inspector de enseñanza. Al compartir su experiencia con sus colegas expresó: “luego de darle un sinfín de especificaciones y encuadres de lo que se requería para producir un proyecto educativo, la IA elaboró un modelo de proyecto que podría ser útil. Sin embargo, con respecto a la poesía comentó: “tiene rima y métrica, pero no tiene alma”. Como vemos, la IA no podría encontrar respuestas que requieren de experiencias emotivas, situadas, vivenciadas por un sujeto individual y único.

Alfabetización como derecho

Para finalizar, estamos de acuerdo que la alfabetización es un derecho de todos. Estamos inmersos en un entramado de resignificaciones, de lecturas, de escrituras, de imágenes con epígrafes, de giros lingüísticos, giros visuales, giros tecnológicos. Por ahora, tenemos una potencialidad de la escritura como vehículo para la institucionalización, para el registro, para construir identidad y, por otra parte, la fragilidad de la misma escritura ante la tecnología.

En el medio de esa tensión, de esa contrapartida, estamos nosotros enarbolando la bandera del giro “poético” de la escritura, quizá tengamos que luchar porque haya más poesía en nuestras escrituras porque tenemos el corazón en llamas necesitando expresarnos. Escribimos para externalizar nuestros pensamientos. Escribimos para que las palabras no se las lleve el viento. Escribimos para estrechar lazos con otros. Escribimos para la construcción de la paz. Ese quizá sea el lugar de la escritura en estos tiempos…

¿Para qué escribes?

¿Para qué escribes?
para apagar el fuego de tu alma,
para tatuar con tinta esas palabras,
tal vez para acortar la distancia.

¿Qué escribes?
confesiones de crímenes horrendos,
declaraciones de amores a destiempo,
tal vez historias de recuerdos y nostalgias
.

¿Cuándo escribes?
en tus soledades más íntimas y ocultas,
en tus arrebatos, cuando te invade la duda,
tal vez cuando grita tu corazón en llamas.

¿Cómo escribes?
dulcemente, acompasado y lento,
fugazmente, superficial y cruento,
sutilmente, augurando un mañana.

¿Escribes?

Incluido en Poética de la esperanza (2024) de Nancy Almassio

Nancy Almassio. Poeta, investigadora y docente nacida en Necochea (Argentina). Participó en numerosos certámenes literarios y obtuvo diversas distinciones, destacándose el Primer premio internacional en el IX Concurso Poético Internacional UPF Argentina (2020) a la poesía: Mi paz, tu paz. Ha participado como jurado en múltiples certámenes literarios. Tiene publicado cinco poemarios Hombres irreales (2017), Mujeres reales (2018), Amores invisibles (2020), Poética de la esperanza (2024) y El exilio de las almas (2025). También ha producido artículos académicos sobre poesía y educación entre los que se destacan: “Poesía y lenguaje natural” (2024), “La enseñanza de la literatura en el nivel primario. El caso de la enseñanza de la poesía y las situaciones de lectura y escritura a través de las intervenciones docentes. Las tensiones entre lo planificado y lo realizado” (2024) y “El tiempo escolar en la escuela primaria. Entre desafíos de enseñanza y oportunidad para los aprendizajes” (2025).
Presentó sus obras poéticas en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en las ediciones 2017,2018, 2022 y 2024, entre otras ferias realizadas en distintas ciudades argentinas. Su última obra fue editada y presentada en Puebla, México. La autora forma parte de diversas antologías poéticas como Poetas y Narradores Contemporáneos 2017 y 2019 de Argentina y Cuarta, Quinta y Sexta Antología Internacional de poesía Sabersinfin 2023 de México. Participó en mesas de debate, rondas de lectura y como conferencista en los Encuentro Internacional de Poesía Sabersinfin 2024 y 2025 realizado en foros mexicanos. Es coordinadora de Sabersinfin en Necochea y presidente de la Filial necochense de la Sociedad de escritores de la Provincia de Buenos Aires (SEP). Ha sido convocada como jurado en el Concurso Buenos Aires Fantástica (2023), Juegos Bonaerenses 2025 en la categoría Narración Oral Escénica (2025), Necochea para contar (2025), entre muchos otros certámenes literarios.