Las malas lenguas dicen
que empleo mil artes para encantar
a toda musa que se cruza
en mi caminar.
No hay magia ni truco,
solo buen verbo y arenga
que logra conquistar.
Todo es producto de mi intelecto
y el agudo brillo de mis palabras al pensar.
Las seduce el encanto de mis ricos diálogos,
que logran penetrar,
pues no dejo de hablar
hasta que ellas aceptan solitas
por la agudeza de mi pensar.
Nunca fue suficiente la lectura
ni el aprender;
ahora veo resultados por lo mismo del saber.
Sin darme cuenta, ahora resulta
que obtengo más conquistas
por la sapiencia y no por el ser.
Todo se reduce a seducirlas
convencidas en la calma y goce,
por ser un sapiosexual.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamorales
































