
Por Nancy Almassio (Argentina)
Oscar Conde nació en Buenos Aires en 1961. Es poeta, ensayista, filólogo y profesor universitario. Compiló varios libros sobre la cancionística del tango y el rock y es autor de los libros Diccionario etimológico del lunfardo, Lunfardo y Charly García, 1983 (←La coma y 1983 son parte del título del libro). Es académico titular de la Academia Porteña del Lunfardo, la Academia Nacional del Tango y la Academia Argentina de Letras. Como poeta publicó los libros cáncer de conciencia (2007), gramática personal (2012) y la risa postergada (2017) (←los títulos de mis libros de poesía comienzan con minúsculas) y es autor del texto para el poema sinfónico Malvinas del maestro Pedro Chemes, estrenado en 2023 por la Orquesta Sinfónica Nacional. Algunos de sus poemas se incluyeron en el vol. 29 de Poesía argentina contemporánea (2024, Fundación Argentina para la Poesía). Actualmente está terminando su cuarto poemario: Indicios de Gardel y otras maravillas aprendidas para siempre.
NANCY ALMASSIO (N.A.): Buenas tardes, estamos en el Café Tortoni de la ciudad de Buenos Aires con Oscar Conde para hacerle entrega de la revista Filigramma y conversar sobre la literatura argentina y su proyección en Latinoamérica. Oscar, ¿qué te ha parecido revista Filigramma #22?
Oscar Conde (O.C.): Buenas tardes, Nancy. La revista me parece impactante. Está super bien diagramada, colorida, es de excelente calidad. Con respecto a la nota que me hiciste, también me parece que salió muy bien. Estoy muy contento con eso.
N.A.: Hace unos meses tuviste la oportunidad de participar, a través de la pantalla de Sabersinfin, en el Congreso del Estado de Puebla, dando una breve charla en el Día Mundial del Libro. ¿Qué nos podés contar sobre ello?
O.C.: Bueno, fue una experiencia muy linda porque no fui el único que habló. Lo hizo también Juan Justino da Rosa, un miembro de la Academia de Letras del Uruguay y el profesor mexicano Miguel Ángel Martínez Barradas. Fue toda una experiencia. Me maravilló la importancia que le dieron, que le dan los políticos de México a algo así (el Día Mundial del Libro), cuando en la Argentina, por lo menos en este momento de la Argentina, el tema de los libros y de la cultura están ninguneados por completo por parte de nuestros gobernantes.

N.A.: Justamente estás hablando del lugar que ocupa la cultura en los argentinos. Nosotros hicimos en febrero nuestro programa #Poesíaalas8, donde hablamos sobre poesía argentina, sobre el lunfardo. Pero pasaron muchas cosas desde febrero de 2025. Vos has sido presentador de libros, has escrito prólogos, también estás preparando tu material literario. ¿Quisieras contarnos un poquito de todo tu recorrido?
O.C.: Sí, básicamente estoy trabajando en tres libros que publicaré en los próximos meses. Hay un ensayo mío que es sobre el habla coloquial de la Argentina desde el siglo XIX hasta hoy. Ese ensayo va a salir el año próximo, en febrero, y se va a llamar Lenguaje argento. Este año va a salir un libro sobre el que vengo trabajando hace mucho, que es un libro inédito de Enrique González Tuñón, un gran narrador argentino fallecido en 1942 siendo bastante joven, de tuberculosis. Con unas columnas que él publicaba en el diario Crítica, en la segunda parte de la década de 1920 hicimos este libro con mi colega Daniela Lauria. Creo que es un libro delicioso, muy lindo; se llama Canciones de moda, porque cada texto remite a una canción que en ese momento estaba de moda y que no era un tango. González Tuñón tenía a su cargo la página de tango del diario Crítica, pero de vez en cuando colaba estas otras canciones con otros géneros cantables argentinos, como podrían ser el vals, la ranchera, la milonga, la zamba, y también con otras músicas —con letra en todos los casos—, como valses, foxtrots, alguna maxixa brasileña, algún pasodoble y alguna tarantela también. Todas músicas que habían sido integradas a la cultura rioplatense por los inmigrantes europeos. También, a fin de año, va a salir el volumen primero de la Obra Completa de Enrique Santos Discépolo. Ese es un proyecto en el que estoy trabajando hace catorce años con Andrés Kischner. Van a ser tres tomos, que se van a publicar desde acá hasta 2028. En diciembre sale a la venta el primer volumen y lo va a publicar Eduvim (la editorial de la Universidad de Villa María, en Córdoba), que es la editorial universitaria más importante que tenemos en la Argentina en este momento, y estamos muy orgullosos de ese trabajo con Andrés Kirchner, profesor de filosofía, colega y gran amigo. Respondiendo a tu pregunta, estos son los tres proyectos más inmediatos que tengo. Por otro lado, pero sin apurarme, voy terminando un cuarto libro de poemas. Yo me tardo mucho para escribir mis libros de poesía, los dejo reposar mucho tiempo. Creo que podría terminarlo este año, pero se publicaría el año que viene.
N.A.: ¿Qué tipo de poesía estás escribiendo?
O.C.: Es una poesía de tono intimista y que tiene mucho que ver con mi modo de ver la vida. Mi mirada es la del que soy: el más optimista de todos los pesimistas del mundo. Eso más o menos simplificaría el contenido. El libro se llama Indicios de Gardel y otras maravillas aprendidas para siempre.
N.A.: ¡Qué buen título! Hablábamos de la cultura en Argentina y mencionabas también que había, en otras épocas, columnas en los diarios de la Capital Federal o de distintos puntos de nuestro país para los poetas, para la literatura. ¿En la actualidad ya no las hay?
O.C.: No, en los grandes medios prácticamente no. Hay un diario (Página 12) que tiene un pequeño suplemento cultural en la edición de los domingos y luego, una revista cultural (Ñ) que sacaba el diario Clarín en forma semanal, pero que se ha convertido hace tres meses en mensual. Sale solamente un número por mes. Las razones de todo esto podrían resumirse en una breve oración: la cultura no vende. El periodismo gráfico ha perdido mercado, no ganan como antes, y los diarios en papel se van achicando porque cada vez tienen menos lectores y eso implica también menos interés en poner dinero por parte de las propias empresas. Es cierto que mucha gente de la cultura se las arregló para ocupar lugares alternativos en Internet haciendo streamings o grabando podcasts o abriendo sus propios sitios en la web y eso podría considerarse una especie de reemplazo. Si uno quiere seguir más o menos a alguien que está produciendo o pensando en temas de la cultura se supone que podría escucharlo Spotify o por YouTube, la cultura en papel —aquello que distinguió a nuestro país durante décadas— no parece que pueda volver a suceder. Si uno piensa que hasta hace solamente veinticinco años La Nación tenía un suplemento cultural increíble en el que escribían los principales escritores de América y de Europa… es triste. Lamentablemente eso ya no existe en la Argentina. Pero en España, por ejemplo, sigue existiendo.

N.A.: Como vos decís, somos conscientes de la inutilidad de la poesía y del poco rédito económico que se consigue con ella. Sin embargo, los poetas siguen apostando y siguen publicando sus libros porque “la poesía debe continuar”, como dice Horacio Armani, aunque “el sueño de la poesía haya acabado”.
O.C.: Por supuesto. Pienso que la poesía tal vez esté en trance de recuperar el lugar central que ocupó en tiempos de la oralidad. No tanto en esto de “me compro un libro de poesía y lo leo en mi casa” sino “escucho a alguien recitar poesía”, sea o no el autor o la autora del poema, “escucho poesía”. Puedo escucharlo en un encuentro poético, en una plaza o a través de las redes sociales. Ahora hay fenómenos como el audiolibro, y debemos pensar que eso también puede tener su valor. Considero que hay que mirar el panorama completo con expectación y con alguna esperanza. Algún residuo de esperanza tiene que quedarnos.
N.A.: Entre la esperanza y el optimismo me quedo pensando que quizás nos estás mostrando una sociedad que necesita escuchar la palabra poética para tener un lado de belleza ante esa oscuridad que nos muestran las noticias, todo lo que sucede en la sociedad. Porque, como vos decís en el título que se le da a tu entrevista en Filigramma, “la poesía es un mirador para entender un poco más al mundo “
O.C.: Por supuesto que sí, para entenderlo y para explicarlo. Desde la poesía se pueden explicar cosas que, desde la filosofía, desde la sociología o desde la psicología no es posible, porque uno nunca sabe cuándo la antena se va a conectar. Homero Manzi, quizá el mejor letrista de la historia del tango-canción, cuando le preguntaban por estos temas, por ejemplo, cómo era escribir la letra de una canción popular, decía: “hay dos clases de letristas (y yo podría decir ahora que hay dos clases de poetas): los que se conectan con el misterio, los que están en el misterio y los que no. Pero si uno está en el misterio —lo que no quiere decir que sea un esclarecido o que pueda profetizar el futuro o que sea un genio—, es posible que alguna vez en algunos versos descubra algo, abra una ventana que nadie más había abierto antes. Eso puede ser la poesía para nosotros: un modo distinto, impensado, de conocer cosas que no habían sido descubiertas, y a la vez de sentir y de hacer sentir cosas que nadie había sentido.
N.A.: Oscar, muchas gracias, por esta tan sensible definición de lo que es la poesía. Me emocionaste. No es posible preguntar nada más.
O.C.: ¿Te gustó? Gracias a vos por tan deliciosa nota.
A continuación, compartimos dos poemas de la próxima obra del poeta y educador argentino.
residuos
fue amor, sí.
un poco
retorcido y malhadado.
un poco tórrido
y un poco incomprensible.
supimos mirarnos
y decirnos las verdades,
aunque fuese a destiempo.
quedan restos
de tu belleza interminable
en la mesa donde
escribo, un libro
sin dedicar, nuestros
sueños andando
al ras del suelo
como moscas sin alas.
tan poco
la sed del corazón
no conoce
ninguna gentileza.
deja en paz
a los muertos y tampoco
se ríe
del degollado. es
una sed
de rayo que no cesa,
de bravos indomables.
una sed al borde
del desmayo, a bordo
de una nuez descangayada.
de gusto avinagrado,
de gesto repentino,
de gasto innecesario.
una sed de perro
de la calle, serena
de tan alborotada.
la sed
del infinito sin estrellas.
la sed
del zombi errante.
un corazón reducido
a la sed
no es más
que un corazón reducido.
con altivez
rechaza los favores.
sin emoción
dibuja su parábola.
entre costuras
se viste como puede.
Nancy Almassio es docente, escritora, investigadora y poeta, originaria de la ciudad de Necochea, Argentina. Ha obtenido diversas distinciones destacándose el Primer Premio Internacional en el IX Concurso Poético Internacional UPF Argentina (2020) a la poesía “Tu paz, mi paz”. Autora de cinco libros de poesía: Hombre irreales (2017), Mujeres reales (2018), Amores invisibles (2020), Poética de la esperanza (2024) y El exilio de las almas (2025). Ha participado de diversas antologías literarias. Es presidente de la Sociedad de escritores de la Provincia de Buenos Aires (SEPBA) Filial Necochea y es Coordinadora de Sabersinfin en Argentina.






























