
Lilith, soltaste las cadenas que te ataban
al descubrir tu esencia pura.
Abrazaste tus pasiones, tu alma libre,
y corrompiste tu nombre y tu figura.
Elegiste la sombra por encima de la luz,
sacrificaste el amor de todos
porque tu corazón, rebelde y sabio,
prefirió el amor propio
antes que el sacrificio humano.
Cuando te encuentro encarnada
en cada mujer valiente que camina,
te venero y honro tu vida
para verte sonreír con tu faz iluminada.
Las mujeres a las que guías
son las que besan con el alma,
las que arden de pasión en la cama
y se entregan sin miedo, sin mentiras.
Lilith, tu fuego es inigualable,
no me faltes, no me dejes nunca,
déjame nombrarte en cada musa
y velaré por tu libertad inagotable.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























