Qué noche la de anoche, amor
nos tuvimos tan cerca, llenos de candor;
pude medir con precisión
la grandeza de ti en cada pulsación.
Tus ojos pequeños de brillo sutil
reflejan un mundo inmenso y febril;
tus labios exactos, perfectos en mí,
encajan sedientos y me hacen latir.
Labios pequeños, tersos, hechos a mano,
en perfecta unión responden a mis besos
en increíble perfección,
como el eco en tu piel que sabe vibrar
en ese antro sagrado que sabe invitar.
Tu aroma me embriaga,
me llena de ti,
como fuente de Trevi
que derramas sin fin;
y al contacto ferviente, nuestro encuentro
lo quiero eterno por perfecto.
Como tu cascada desborda
amor sin cuento,
tus detalles los guardo en mi piel, amor,
tus ojos, tu boca, tu cálido ardor.
Grabados en mí, en mi mente estarán,
los extraño…
¿cuándo los volveré a probar?
Quisiera esta noche y también la que sigue
y todas aquellas que quieras seguirme,
tenerte en mis brazos, besarte tu boca,
hundirme en tus aguas, beber tu pasión.
Recuerdos sublimes
de anoche y antenoche
pido al Supremo
que se queden grabados en mi corazón.
Tan cerca nos tuvimos,
mágico sentir tu calor,
cada detalle, Dios mío, se hizo un clamor;
insisto, la curva de tus labios,
el fuego en tu piel y el suave gemido
que me hizo estremecer.
No hay parangón en mis tantos años
que recuerde merecer.
Tus ojos brillaban tan cerca de mí,
tu aliento ardiente se fundía aquí;
ese instante eterno,
tu cuerpo y el mío,
fue el éxtasis puro,
profundo y sombrío.
Y ahora, en cada noche que te vuelva a soñar,
llevo grabado tu aroma,
tu piel y tu mar;
cada suspiro me llama,
cada rincón de ti,
y sé que al tenerte
volveré a revivir.
Así, en la espera ardiente
de un próximo encuentro,
mi cuerpo es latido, deseo y tormento,
porque sé que en tus brazos, sin miedo ni prisa,
hallaré en ti el amor… y en tus brazos la dicha.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























