Escultura-Miguel-Peraza
Escribe perfectamente lo que mi mente piensa de ti,
lo que mi boca anhela de ti, lo que mi alma espera de ti.
Sentir tus caricias en mi cuerpo es una experiencia mágico-religiosa,
que supera todas las experiencias mundanas.
Porque como lo dice la oración pertenecemos uno al otro,
comulgamos en los mismos deseos y sensaciones,
no solamente mundanas sino también espirituales,
donde el tiempo se pierde columpiándose en los deseos.
Creo en ti, tú abres las puertas de mi pensamiento
e iluminas mis horas oscuras, tú eres el amor de mi vida
Tan profundo es tu amor que no lo alcanzo a recorrer,
tan profundo es tu pensar que siempre salva mis inquietudes
y mis temores de la soledad.
He llegado a pensar que somos seres espirituales de otros mundos
que las cuerdas cósmicas nos ataron el uno al otro para la eternidad.
Cuando vienes a mí, eres la brisa que fertiliza mi pensamiento y mi cuerpo
haces florecer mis sentimientos mágico-eróticos.
Eres mi mundo donde vive mi mente loca y donde se sana mi cuerpo atormentado.
Cada mañana los árboles y las flores de mi jardín se inundan de tus recuerdos,
escucho tu voz, veo el aleteo de tus pensamientos y tus ojos cristalinos vuelan hacia mi corazón
como las mariposas revoloteando en mi cerebro.
Enrique Canchola Martínez





























