-Poesía argentina-
Final de la fiesta para el encanto.
y yo que anduve caprichosa de brújulas
me cansé antes de un amanecer , pero no lo dije.
Me beso las manos y las pongo en mi frente.
Consuelo autodirigido. Avisame si no respiro.
Intentaré las branquias y el oxígeno del agua
de la lluvia, del mar o de algun llanto en reserva.
Estuve tan caprichosa de brújula y me apuñaló el sur
por la espalda. Queda la cuna, queda volver y dormir.
Aurora Olmedo es docente y poeta marplatense.






























