Por: María Dolores Pliego Domínguez
Escribir
más allá del horizonte,
del canto del grillo,
de la hora distante.
Escribir para no mirar
que tu piel se vuelve gris,
y tu sueño, una manecilla inversa en el reloj.
Te has vuelto casi invisible
desde que decidiste jugarle al muerto
con las manos casi frías
y las lágrimas atoradas en los ojos.
El silencio, como caña de enero,
te ha enflaquecido.
Sin darnos cuenta,
de un tajo,
te comiste las palabras;
todas crudas, secas y sin sal.
Lentamente desapareces.
Y tus nueve hijos
sin tu aroma,
sin tu risa,
sin tu historia, envejecemos.
Silenciosos,
de puntillas, caminamos
para no despertar a la muerte
que te aguarda en el pabellón de los desahuciados.
María Dolores Pliego Domínguez. Escritora mexicana, originaria de Toluca. Obtuvo su licenciatura en Letras Latinoamericanas en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), donde también completó una maestría en Educación y Docencia, y actualmente es candidata a doctora en Educación. Ha sido galardonada en múltiples ocasiones. Es autora de los poemarios De Lesbia a Catulo y La escoba de Goliat. En la actualidad, se desempeña como profesora en el Centro Universitario UAEM Amecameca y como asesora metodológica del Bachillerato General en la zona Oriente.





























