Por Salvador Calva Morales
El tiempo no sana, solo pasa y se desvela;
la cura nace cuando el alma deja de esperar,
cuando regresas a tu esencia y cierras la novela
y entiendes que amarte primero es volver a comenzar.
Perdonas silencios que jamás tuvieron disculpa,
aceptas que aquel abrazo fue el último en verdad,
y aunque duela reconocerlo, la memoria se disculpa
cuando decides soltar la nostalgia sin piedad.
Ya no miras hacia atrás como quien busca un destino,
pues el futuro te llama con un rostro por estrenar,
y en tu palma solo queda lo que sí era tu camino,
lo que la vida te entrega cuando la dejas actuar.
Tomas el dolor, lo exprimes, lo transformas en belleza:
que sea canto, viaje, libro, ciudad,
promesa o ilusión;
pues hasta la herida más honda, con poquita fortaleza,
se vuelve luz si la guías con ternura y decisión.
Y así vuelves a ti mismo, más completo y renacido,
con sueños que ya no tiemblan y metas que saben a flor,
pues todo lo que perdiste te condujo al mismo nido:
al de hacer tu vida hermosa por ti y para tu amor.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























