Por Salvador Calva Morales
Puedes vencer a cuarenta sabios con un hecho verdadero,
pero al necio ni con cuarenta lo sacas del agujero.
Porque la mente cerrada no escucha, no ve, no siente,
y se aferra a su mentira como dogma permanente.
La ignorancia colectiva, como sombra, se levanta;
crece, avanza y se acomoda donde el desinterés encanta.
Cada vez leemos menos, cada vez pensamos menos,
y al no cultivar la mente nos volvemos más ajenos.
¡Juventud! ¿Qué les sucede, qué tormenta los ata?
Tiraron el libro impreso, su sabiduría noble y brava.
Se refugiaron en lo digital como si fuera salvación.
Ojalá lean, analicen, practiquen… o se perderá la razón.
Las discusiones ahora son guerras sin guía
o palabrerías de borrachos sin lógica ni poesía.
El debate se volvió ruido, humo sin esencia alguna;
un barco sin timoneles navegando hacia la luna.
¿Qué hacer cuando la crítica muere sin fundamento?
Cuando opinar es moda fácil, pero pensar es sufrimiento.
Si no hay base ni cultura, la verdad queda indefensa,
y la mentira se proclama reina de la inconsciencia.
Hoy convencer a un ignorante es agotarse en vano afán,
pues para él lo incorrecto y lo correcto valen igual.
Se perdió la pertenencia del saber, su valor y su nobleza,
y quedamos a la deriva… en el imperio de la negrura y la pereza.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























