ConoSer Bien
La primavera del espíritu florece en invierno.
Antonio Porchia (1885-1968)
El próximo jueves 21 de diciembre de este 2023, exactamente a las 9:27 p.m., hora del Centro de México, tendrá lugar el solsticio de invierno en el hemisferio norte. Ese día será el que menos horas de luz solar se tenga en todo el año, convirtiéndolo en el “día más corto”.
Se prevé que el invierno se extienda hasta el martes 19 de marzo de 2024, cuando sea el equinoccio de primavera.
Para la mitad norte del planeta, o sea, en el hemisferio norte, el solsticio de invierno ocurre cada año entre el 21 o 22 de diciembre, en consecuencia, el solsticio de invierno del hemisferio sur acontece en junio.
La pregunta obligada es ¿cómo afecta a los seres humanos la falta de luz solar durante el invierno?
El iniciar nuestras labores cuando es de noche y terminarlas en las mismas condiciones de obscuridad, hace que nuestro ánimo se resienta y que la sensación de cansancio sea mayor.
La falta de luz solar tiene efectos directos sobre nuestro organismo, perturbación que se le conoce con el nombre de “Trastorno afectivo estacional”, el cual es un tipo de depresión relacionado con los cambios de estación.
En la mayoría de las personas con este trastorno afectivo estacional, sus síntomas comienzan en otoño y continúan durante los meses de invierno y, manifestándose en este período, menos energía y mal humor. Los síntomas suelen desaparecer durante los meses de primavera y verano.
Los síntomas de un trastorno afectivo estacional¹ en cualquier época del año, puede incluir lo siguiente: Sentirse apático, triste o decaído gran parte del día y casi todos los días; Perder el interés en actividades que se solían disfrutar; Tener poca energía y sentirse aletargado; Dormir demasiado; Sentir antojos por consumir carbohidratos, comer en exceso y subir de peso; Tener dificultad para concentrarse; Sentirse desesperanzado, inútil o tener sentimientos de culpa; Comenzar a sentir que ya no quieres vivir y otros más.
Los síntomas específicos del trastorno afectivo estacional en la temporada invierno, a veces llamado “depresión de invierno”, incluye lo siguiente: Exceso de sueño; Cambios de apetito, especialmente un antojo por consumir alimentos ricos en hidratos de carbono; Aumento de peso y Cansancio o falta de energía.
Al igual que sucede con otros tipos de depresión, el trastorno afectivo estacional puede empeorar y ocasionar problemas si no se trata. Estos pueden incluir lo siguiente: Aislamiento social; Problemas en la escuela o en el trabajo; Abuso de sustancias; Ansiedad o trastornos alimentarios
No existe ninguna forma conocida de prevenir el desarrollo de un trastorno afectivo estacional, sin embargo, si se toman las medidas con anticipación para controlar los síntomas, dado que es posible anticiparse a la época del año en la que pueden aparecer los síntomas, es posible que puedan evitarse cambios graves en el estado de ánimo, apetito y niveles de energía.
Al ser el invierno una estación del año obscura, con clima extremadamente frio y en donde se propicia la soledad, es consecuentemente la estación del año que invita a los seres humanos y a todas las criaturas, a refugiarse en sus hogares generando su aislamiento, situación que la gente debe aprovechar para hacer una alto en el camino y repasar sobre las acciones realizadas y planear las de futuro.
La reflexión debería ser el objetivo fundamental del ser humano en esta época de invierno.
La palabra reflexión viene del latín reflectus de re-flectus, acción de doblar, curvar. Con el significado de “volverse atrás” o “volver a considerar”. El Diccionario de la Real Academia Española le da, entre otros, los siguientes significados: Reflexión -1. Acción y efecto de reflexionar (pensamiento, meditación, cavilación, consideración, especulación, refleja). 2. Advertencia o consejo con que alguien intenta persuadir o convencer a otra persona. (advertencia, consejo, recomendación, sugerencia, exhortación). En consecuencia, la palabra reflexionar también, puede ser definida como un “acto de conciencia que posibilita el conocimiento sobre los propios actos y pensamientos.”
La reflexión es un término que se encuentra en la Biblia y se refiere a la acción de detenerse, analizar y considerar las enseñanzas divinas para aplicarlas en nuestra vida diaria. Implica una introspección profunda y una reconsideración de nuestros actos y pensamientos. En Proverbios 4:26 se nos exhorta a “considerar el camino por donde andas, y sean rectos todos tus caminos”. Esta enseñanza nos invita a reflexionar sobre nuestras decisiones y asegurarnos de que estén alineadas con las sagradas escrituras.
El reflexionar en esta época invernal significa aprender de los errores y si es necesario rectificar, pedir perdón, perdonar. El obtener enseñanzas de los fracasos, permite que la vida nos perfeccione. Esta experiencia nos proporcionará paciencia, serenidad y nos dará la fe necesaria para rectificar lo que se pueda cambiar, debemos estar conscientes que el Sol regresará y volverá a calentar, la tierra volverá a dar su fruto y la primavera traerá nuevas oportunidades, para nuestra vida, pero ya rectificados.
El llevar en nuestra mente en esta época de reflexión la Oración de la Serenidad y el hacerla nuestra, nos dará la paz espiritual necesaria y el valor requerido para afrontar nuestros errores y seguir adelante:
“Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia”.
Le deseo, amable lector, una feliz navidad y un próspero año nuevo en compañía de sus seres queridos, los invito a reflexionar y regresar renovados y con mucho ánimo el próximo año.
Nos leemos la primera semana de enero, reciban un fuerte y fraternal abrazo y todo lo mejor para 2024.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com































