La vida no tiene ensayos ni repeticiones; nos mandan a este mundo siendo unos inexpertos. Todos somos novatos en esto de la vida. Por eso, la humildad de aprender no se va extinguiendo con la edad; por el contrario, son muchos los episodios que usted podrá recordar en que, no importando lo experimentado que sea, tuvo que aceptar que no sabía y buscar respuestas. Incluso, la vida nos da la oportunidad de tropezarnos varias veces con la misma piedra para aprender a dar pasos en otra dirección. Nunca dejamos de aprender y nadie es menos novato en esta vida.
Creo que la educación financiera, el buen manejo del dinero y el correcto uso de los servicios financieros son tópicos de particular dificultad en la vida moderna y que no nos preparan para afrontar desde la educación básica; sin embargo, su entendimiento es necesario para propiciar un estado general de bienestar. Las presiones financieras merman nuestro bienestar en la medida que, además de privarnos de satisfacer necesidades, gustos y comodidades, pueden generar malestares físicos propios del estrés.
En este espacio anteriormente había lamentado que el tabú que rodea la administración del hogar y la falta de contenidos afines en la educación básica me privaran de reflexionar sobre educación financiera desde pequeño y estar preparado para las decisiones que vendrían después. Ahora, ya de adulto joven, me parece que el contexto que me tocó vivir se trata de un nivel de dificultad “legendario” y, aún con carencias, no me queda más que afrontar este juego llamado vida y superarlo con la mejor puntuación que pueda.
Afortunadamente, no soy el único que identifica esta preocupación y no estamos solos para enfrentar los retos de esta realidad. En la CONDUSEF (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) existe un grupo de servidores públicos que trabajan todo el año en diseñar medios de difusión de información relativa a educación financiera con el objeto de que nosotros, los usuarios, tomemos las mejores decisiones y superemos la ignorancia con conocimiento, decisión y responsabilidad. El trabajo de la Dirección General de Educación Financiera es vital para los usuarios puesto que, a diferencia de otras áreas de la CONDUSEF, se dirige a prevenir afectaciones a los usuarios al dotarlos de herramientas y conocimiento útil para el día a día. Me gusta pensar que ellos son el equivalente financiero del nutriólogo al que consultamos para llevar una mejor vida, una dieta balanceada y prevenir daños y costos futuros. Dentro de las muchas actividades que preparan, la más importante del año es la Semana Nacional de Educación Financiera (SNEF). Se trata de un esfuerzo coordinado de instituciones públicas y privadas afines al sector financiero que tiene el objeto de generar un espacio de difusión de conocimiento.
En esta ocasión, el evento tendrá dos modalidades: virtual y presencial. La plataforma virtual estará disponible desde el lunes 2 de septiembre y el evento presencial tendrá lugar del 5 al 8 de septiembre de 2024 en el monumento a la Revolución. La génesis de la edición de este año se conforma en 4 rutas que corresponden a los pilares que sostienen el bienestar financiero: 1) Salgo adelante en el día a día; 2) Enfrento emergencias; 3) Hago realidad mis sueños, y 4) Alcanzo el futuro. Cada ruta tendrá diversos stands donde habrá actividades e información que contribuirán a alcanzar la meta del recorrido: el bienestar financiero.
Cada ruta hace referencia a una conquista personal en el aspecto financiero. Es positivo y deseable que la quincena alcance para cubrir todos los gastos y necesidades del haber cotidiano. Una siguiente conquista es desarrollar el sano hábito del ahorro para enfrentar imprevistos de la vida y que constituyen una amenaza a nuestro bienestar en caso de no estar preparados para afrontarlos. Pero, el dinero no es sólo para subsistir y salir de apuros; una vez asegurada la subsistencia diaria, es posible tomar mayor control de las finanzas personales para ponerlas al servicio de nuestros sueños y deseos. El llevar una sana y correcta administración de los recursos es necesario para construir la vida que queremos, viajar a donde deseemos, descubrir los sabores que se nos antojen, hacer lo que nos demanda el corazón. Por último, eventualmente, todos envejecemos y buscamos merecido descanso después de atravesar una vida de retos y esfuerzo; nuestra libertad en esa etapa se alcanza en gran parte al planear a futuro y propiciar un retiro digno y que se pueda disfrutar. Estas conquistas son las que se buscan fomentar en la SNEF.
Así pues, les invito a informarse en la página de internet de la CONDUSEF y a participar en las actividades que la SNEF ofrece este año. Aprovecho para reconocer el esfuerzo de las y los servidores públicos que trabajan muy duro para la materialización del evento; considero que tales esfuerzos deben ser correspondidos con nuestra participación y poniendo en práctica lo aprendido. Estoy seguro que, no importando la clase de usuario de servicios financieros que seamos, habrá contenidos novedosos y que nos enriquecerán para alcanzar nuestros sueños. Espero verlos por allá, alcanzando la meta del bienestar financiero.
Invito a consultar la página de la SNEF: https://eduweb.condusef.gob.mx/snef/index.html
Hiram A. Cervantes, Escritor y litigante mexicano




























