Por: Salvador Calva Morales
Nada les fue arrebatado,
su amor quedó intacto
en la historia,
en los libros,
y en el corazón
de un pueblo
conmocionado.
Jacqueline y Kennedy,
donde el poder fue amor
más allá de la imagen,
de los títulos,
y las medallas de oro frío.
El arte fue el centro,
el hilo invisible
de su matrimonio sensible.
Y aunque el tiempo fue breve,
se hicieron eternos
en sus huellas incansables.
Entre sombras y luces,
su amor desafió el destino,
escribieron con valentía
un capítulo divino.
En la historia vivirán siempre,
su esencia aun resplandece,
por aquel lazo que no se quiebra,
pasión que a todos enmudece.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























