– La Historia Jamás Contada –
Una de las ideas más difundidas en la actualidad es que vivimos una época de libertad sexual sin precedentes, con posibilidades de expresión erótica y sexual desconocidas para otras generaciones y otros pueblos. Pero la Historia nos dice otra cosa: que existieron culturas o civilizaciones en las que el cuerpo no estaba excluido de lo considerado socialmente valioso. Que la desnudez, la sensualidad y la sexualidad misma no se ocultaban compulsivamente, pues no eran motivo de vergüenza.
Incluso, la investigación histórica y antropológica han dejado bien establecido que en muchas culturas, el cuerpo mismo tenía sus propias ocasiones solemnes, sus propios días de fiesta.
Una de esas actividades era la GIMNASIA, cuyo nombre se deriva de la palabra griega γυμνός (gimnós), que significa “desnudo”, y que se refería a las actividades sociales que se realizaban así.
Esta forma tan característica de considerar el cuerpo no se extinguió con el antiguo mundo pagano, pues perduró a través de toda la Edad Media a pesar de la feroz ideología anticorporal que la Iglesia oficial fue imponiendo entre las masas: cuando menos para ciertas cosas, la desnudez y la sexualidad públicas estaban permitidas en un grado inconcebible para la persona promedio actual.
Esto nos hace ver que no somos los primeros que llegamos a aceptar nuestra naturaleza corporal, sexualidad incluida, sino que sólo tratamos de recuperar lo que ya era nuestro desde tiempo inmemorial.
En cuanto a nuestra raíz americana, prehispánica, las cosas eran parecidas, de lo que contamos con datos significativos como éste:
No todos los habitantes y visitantes de Puebla y sus alrededores saben que el famoso mural conocido como “LOS BEBEDORES DE PULQUE” de la pirámide de Cholula, contiene escenas de sexo explícito. Esto se debe a que quienes hacen la Historia oficial se han encargado de “desaparecer” sistemáticamente los hechos que no concuerdan con su peculiar ideología.
Todo esto viene a cuenta porque en estas fechas se celebra el CARNAVAL, al que se le han querido dar toda clase de explicaciones, algunas muy extrañas cuando, al menos así yo lo veo, no es otra cosa que una CELEBRACIÓN del Cuerpo, una Fiesta de la Carne, como lo fue en su origen, antes de ser “espiritualizado” (?) por piadosos ascetas.
Así parecen demostrarlo Carnavales como el de Río de Janeiro, Nueva Orleans o incluso Veracruz, con su profusión de desnudez, sensualidad y sexualidad, que va más allá de un espectáculo al ser una experiencia en la que se participa personalmente.
Puebla, 26 de febrero de 2004
Fernando Acosta Reyes (@ferstarey) es fundador de la Sociedad Investigadora de lo Extraño (SIDLE), músico profesional y estudioso de los comportamientos sociale






























