ConoSer Bien
Se ha preguntado Usted, amable lector, ¿cómo puede empezar a fluir más con la vida manifestando eso que desea? Se tienen dos opciones en la vida: resistir o fluir. Si queremos cambiar, existe algo que todos tenemos a nuestro alcance para lograrlo y eso es el poder de nuestra intención¹.
La intención es una fuerza poderosa que todos poseemos y que nos impulsa a crear la vida que aspiramos. A veces no tenemos que cambiar nuestras acciones, solo necesitamos que nuestras intenciones sean puras de corazón para cambiar lo que ocurre en nuestra existencia. La intención es poderosa porque activa la manifestación de una posibilidad.
La palabra “intención” viene del latín intentio, intentionis y significa “propósito, pensamiento de llevar a cabo una cosa”. El Diccionario de la Real Academia Española le da, entre otros, el siguiente significado: 1. Determinación de la voluntad en orden a un fin. Se usan como sinónimos de la palabra Intención: voluntad, propósito, deseo, objetivo, fin, idea, ánimo, mira, pensamiento, designio, determinación, pretensión, empeño, meta, motivo.
La intención es la energía con la que decidimos cómo afrontaremos las situaciones que se nos presenten en la vida. Consciente o inconscientemente, estamos manifestando todo el tiempo nuestra realidad con nuestras intenciones. Son nuestras intenciones las que dan forma a la realidad.
Cuando se desea lograr algo, es de fundamental importancia establecer metas y objetivos y siempre que se inician las labores para su logro, se tiene la intención de hacerlo bien y se emprende con muchas ganas y energía, pero cuando se presentan los primeros obstáculos, en la mayoría de casos se desiste.
La intención puede ayudarnos a lograr nuestros objetivos, el simple hecho de decidir realizar un cambio y repetirlo constantemente, ya sea, de forma mental, o expresarlo en voz alta o por escrito, nos ayuda a tenerlo presente y nos impulsa hacia esa meta.
Al actuar movidos por un genuino deseo interior, desaparecen las sensaciones de presión e imposición externa, en consecuencia, el proceso se vuelve mucho más ligero, agradable y gratificante. Al cambiar el “tengo que” por el “quiero” o “deseo”, se vivirá la experiencia de un modo más fluido.
La intención va más allá de simplemente desear algo, implica una profunda convicción y compromiso con lo que queremos lograr. Cuando establecemos una intención clara, estamos alineando nuestros pensamientos, emociones y acciones hacia la manifestación de ese deseo.
Al identificar claramente cuáles son sus verdaderos anhelos y propósitos de lo que se desea manifestar en su vida, se puede utilizar el poder de la intención para lograrlo.
La visualización es una herramienta poderosa para reforzar la intención, además de mantener una actitud positiva de confianza y gratitud en todo momento. Confiar en que el universo está trabajando a favor y el agradecer anticipadamente por la manifestación del deseo da fortaleza a la intención.
Si los pensamientos y emociones están alineados con la intención, se creará una poderosa energía que atraerá las circunstancias y oportunidades necesarias para hacer realidad lo deseado.
La intención consciente es un poderoso catalizador para la manifestación de nuestros deseos. Al conectar con nuestros anhelos más profundos, establecer intenciones claras y actuar en consonancia, podemos transformar nuestra realidad y crear la vida que realmente deseamos.
Ser conscientes del poder de nuestra intención requiere un cambio en nuestra perspectiva. En lugar de establecer el punto de partida en el plano físico, y reaccionar a éste y sus problemáticas, únicamente desde este mismo plano, debemos establecer el punto de partida en su verdadero origen, que es en el plano energético, conformado por nuestros pensamientos y sentimientos.
Una persona que ignora el poder de su intención a menudo vive en un estado de conciencia de víctima, en resistencia con la vida, se enreda y estanca con cargas del pasado que trae a su presente y proyecta en el futuro. Por el contrario, una persona que es consciente del poder de su intención, vive en el estado de conciencia de co-creadora, fluyendo con la vida, porque es capaz de asumir su poder interior para influir en la manifestación de la realidad tomando responsabilidad de sus elecciones.
Es por esto, amable lector, que si entendemos la intención como la energía que da forma a nuestra realidad, sabemos que estamos creando en cada momento, porque todo surge primero como un deseo o una idea, que luego se materializa.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencias
https://www.nunalifestyle.com/post/el-poder-de-la-intenci%C3%B3n





























