En la quietud del alma, luz y sombra,
se entrelazan en danza celestial,
cada pensamiento es línea, eco y obra,
en el vasto lienzo de lo espiritual.
Ecos de mil mundos en el viento,
susurran misterios, sueños al azar,
la conciencia es un viaje, un tormento,
un espejo del cosmos, vasto y sin par.
En cada paso, la vida se revela,
donde el ser y el todo se entrelazan,
el sentido fluye, nunca se congela,
y en su abrazo eterno, las almas alcanzan.
Conciencia infinita, mar sin frontera,
puerta del ser, que nunca se cierra.
Enrique Canchola Martínez. juno30 2025






























