ConoSer Bien
“Diosa plata que te elevas/a espantar la oscuridad, /
con tu blanca claridad/nos consuelas, nos renuevas.”
Juan Ortiz (1896-1978). “Cuartetas a la luna”
La Luna ha sido un astro que desde el origen de la humanidad ha causado asombro en el ser humano, siempre se le ha dado la categoría de deidad, culpándola o adorándola por su influencia. En casi todas las culturas se le ha dado un carácter femenino, y en otras tantas un cierto componente oscuro o antagonista al Sol.
Nuestra Luna es la quinta más grande del sistema solar y sus ciclos duran un tiempo igual que el periodo menstrual de las mujeres, lo que hizo que este astro tuviese una gran adoración en los cultos a la fertilidad en la antigüedad y por eso, no es extraño, que muchos dioses y diosas lunares ostentasen entre sus cualidades la capacidad de fecundar los campos y dar vida a las plantas.
Casi todas las culturas antiguas veneraban la Luna. Los antiguos egipcios llamaban Jonsu a su divinidad lunar, los sumerios Nanna. Las diosas lunares griegas y romanas tenían tres caras: cuando no se veía era Hécate, en cuarto creciente era Artemis (para los griegos) o Diana (para los romanos), y cuando estaba llena era Selene. En la actualidad, los san de África, los esquimales y los musulmanes también adoran la luna.
Sobre el origen de la luna la teoría principal es que probablemente se formó después de que un cuerpo del tamaño de Marte colisionó con la Tierra hace unos 4,500 millones de años. Los desechos resultantes de la Tierra y del objeto que impactó se acumularon para formar nuestro satélite natural a 384,000 kilómetros de distancia.
En la mitología romana, el Sol y la Luna son hermanos de Aurora, esa deidad que personifica el amanecer y, que, según el mito, esas lágrimas que derrama mientras ella vuela a través del cielo llorando por Memnón, uno de sus hijos que fue asesinado. El rocío de la mañana es el producto de esas lágrimas.
La palabra Luna proviene del latín antiguo “losna”, cuya forma arcaica era “leuksna” y después “louksna”. La unión de leuks (luz) y el sufijo -na significa “luminosa”. El Diccionario de la Real Academia Española le asigna el siguiente significado: 1. Único satélite natural de la Tierra, que se encuentra a 384,400 km de ésta, tiene un diámetro de 3476 km y realiza un giro completo alrededor de aquella cada 27.32 días. (si se considera una revolución sideral), pero 29 d 12 h 44 min si se la considera respecto al Sol (revolución sinódica).
La importancia de la Luna para la vida en la Tierra es fundamental ya que se ha comprobado que las corrientes, las mareas, los ciclos vitales, e incluso la enorme mayoría de las culturas que se han desarrollado en la Tierra se han visto influenciadas por este astro. Nuestra Luna, es el único lugar más allá de la Tierra que ha pisado el hombre, es la quinta luna más grande del sistema solar y el objeto más brillante y grande de nuestro cielo nocturno.
Las fases de la Luna juegan un papel sumamente importante en los acontecimientos que se suceden con todos los seres vivos en nuestro planeta. Se cree que sus fases cambiantes, desde la luna nueva hasta la luna llena y de vuelta a empezar, han influido en la cultura, la espiritualidad y la vida cotidiana de muchas civilizaciones a lo largo de la historia.
Con el nacimiento de la actividad espacial, la Luna se convirtió en el destino final de innumerables misiones, incluidos vuelos tripulados que llevaron las primeras huellas humanas a otro lugar del universo.
Tan es así que, las Naciones Unidas declararon el 20 de julio como Día Internacional de la Luna, fecha que pretende recordar el aniversario del primer aterrizaje del ser humano en la Luna como parte de la misión Apolo 11, así como celebrar los logros de todos los Estados en la exploración de la Luna y crear conciencia pública sobre la exploración y utilización sostenible de la Luna.
Recordemos que el Apolo 11 fue la quinta misión, tripulada por Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin, del Programa Apolo de los Estados Unidos¹ y la primera de la historia en lograr que un ser humano llegara a la Luna. La nave Apolo se envió al espacio el 16 de julio de 1969, realizó su alunizaje el 20 de julio de ese mismo año y al día siguiente dos astronautas (Armstrong y Aldrin) se convirtieron en los primeros en caminar sobre la superficie lunar. “Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad” fue la frase que pronunció el astronauta norteamericano Neil Armstrong cuando pisó la Luna por primera vez el día 21 de julio de 1969 a las 2:56 del Tiempo Universal Coordinado (UTC, por sus siglas en inglés), al sur del Mar de la Tranquilidad, seis horas y media después de haber alunizado.
La Luna ha sido fuente de inspiración de muchos poetas, novelistas, escritores y hasta ha llegado a la pantalla grande con innumerables producciones, una de ellas y la primera en proyectarse fue: Le Voyage dans la Lune (Viaje a la Luna) película francesa realizada en 1902, en blanco y negro, muda y de ciencia ficción, con duración de 14 minutos con 12 segundos, dirigida por Georges Méliès e inspirada en varias de fuentes entre las que destacan “De la Tierra a la Luna”, de Julio Verne (1865) y “Los primeros hombres en la Luna”, de H. G. Wells (1901).
Concluyo esta entrega con el poema titulado “La dama vestida de blanco” de Francisco Villaespesa Martín (1877-1936), poeta, dramaturgo y narrador español:
“Jardín blanco de luna, misterioso/jardín a toda indagación cerrado, / ¿qué palabra fragante ha perfumado/de jazmines la paz de tu reposo? /es un desgranamiento prodigioso/de perlas, sobre el mármol ovalado/de la fontana clásica: un callado.”
Y a ti, amable lector, ¿te inspira algo la luna?
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencias.
https://es.wikipedia.org/wiki/Apolo_11






























