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La sabiduría del Rey Salomón

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imagen: infobae.com

ConoSer Bien

Jehová: Salomón, ¿qué quieres que te dé?
Salomón: dame sabiduría y ciencia para gobernar.

2 Crónicas 1:7-12; 1 Reyes 3: 3-15.

Muchos fueron los reyes que ascendieron al trono de Israel desde la época de Saúl hasta la disolución de los dos reinos, el de Israel y el de Judá. Ninguno de estos reyes alcanzó el poder y prestigio que lograra Salomón. Casi mil años antes de Salomón, se le había prometido a Abraham que su simiente recibiría la tierra de Canaán como herencia, pero esta promesa no se cumplió sino hasta la época de Salomón.  

La época de oro de Israel se inició bajo el reinado de David y continuó con Salomón. Durante los cuarenta largos años en que Salomón fue rey de Israel, desde el Mar Rojo al sur hasta el Eufrates al norte, hubo paz y unidad en todo su vasto dominio.  

El bíblico Rey Salomón, nombrado por el profeta Natán como Jedidías (“amado de Yahveh”), es uno de los personajes más controvertibles del Libro de la Ley, según el Antiguo Testamento fue un sabio, soberano del Reino unificado de Israel quien sucedió a su padre el Rey David y a quien se le atribuye la autoría de varios libros bíblicos, entre ellos: Eclesiastés, “Y [Salomón] compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco” (1 Reyes 4:32), algunos salmos, además de los libros de la Sabiduría y de las Odas de Salomón, ambos pseudoepigráficos (adjudicar un documento con el nombre de alguien famoso). 

En el Corán, Salomón es considerado uno de los más importantes profetas, refiriéndose a él como Sulayman. En las tradiciones herméticas, se le asocia con la magia y el conocimiento de sabidurías ocultas. 

El nombre Salomón viene del hebreo Shlomó que significa “pacífico”. El origen del nombre es la palabra hebrea “shalóm” que quiere decir “paz”. Otros autores de forma velada lo nombran como Sol-om-món, refiriéndose a las dos corrientes: positivo – solar y negativo- lunar, unidas por el mantra AUM (escrita a menudo OM), entonces el nombre de Salomón (SOL-OM-MON = Sol-AUM-Luna), significa la fuerza activa de la filosofía (virtud) y la base pasiva de la ciencia, reunidas por la voluntad de la Divinidad.  

Según las Escrituras, Salomón, hijo de David y Betsabé, fue el tercer y último monarca de Israel y su reinado duró cuatro décadas, ​entre los años 965 y 928 a. C.​ Se dice que era un sabio e inmensamente rico, con un gran harén “setecientas esposas extranjeras en la que se incluía a la hija de Faraón, además de trescientas mujeres concubinas, con quien vivió sin haberse casado, y sus mujeres le pervirtieron el corazón” (1 Reyes 11:1-3). Y como un fervoroso adorador de Yahveh, dedicó su reinado a grandes proyectos de construcción, ​ como el Templo de Jerusalén o Templo de Salomón.  

Dice la leyenda que Salomón utilizó “la piedra de Jacob” (mencionada en el libro bíblico del Génesis como la piedra que sirvió de almohada al patriarca hebreo Jacob en Bethel -“Casa de Dios”), para la construcción del Templo.  

El rey Salomón fue el que más brilló por su sabiduría y riqueza, se indica que “Pronunció tres mil máximas, y sus poemas fueron mil cinco”, además, fue escogido para suceder el trono de su padre, el rey David. 

Un episodio del Antiguo Testamento (1 Reyes 3:16-28) conocido como “El juicio de Salomón” da cuenta de cómo dos mujeres aseguran ser la madre (biológica) de un mismo bebé recién nacido. Las madres se presentaron ante el rey Salomón con dos niños, uno de ellos muerto. Ambas se disputaban al vivo, declarándose su madre legítima. El rey pidió que trajeran una espada y pidió partid al niño vivo por la mitad y dar la mitad a cada una. Entonces la mujer de quien era el hijo vivo dijo: ¡Ah, señor mío! dad a esta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo. Entonces el rey dijo: “Dad a aquella el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre. Y todo Israel vio que en el rey había sabiduría”. 

Al principio de su reinado, Salomón amaba al Dios de Israel e hizo convenio con Él de que sería obediente mientras fuera rey, a cambio se le prometió sabiduría, riquezas, honor y larga vida si continuaba en rectitud ante el Señor. Adquirió gran riqueza, y se dice que en toda la tierra no había ningún rey que pudiera compararse con él.  

Al final de su reinado el Señor se indignó contra Salomón, porque su corazón se había apartado del Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces y le había prohibido ir detrás de otros dioses. Pero Salomón no observó lo que le había mandado el Señor. Entonces el Señor dijo a Salomón (1 Reyes 11:9-13): “Porque has obrado así y no has observado mi alianza ni los preceptos que yo te prescribí, voy a arrancarte el reino y se lo daré a uno de tus servidores. Sin embargo, no lo haré mientras tú vivas, por consideración a tu padre David: se lo arrancaré de las manos a tu hijo. Pero no le arrancaré todo el reino, sino que le daré a tu hijo una tribu, por consideración a mi servidor David y a Jerusalén, la que yo elegí”. 

El reinado de Salomón, durante 40 años, en uno de los períodos más prósperos en la historia de Israel, llamado por muchos, “La edad de oro”. Al concluir su dominio entrego un Israel en ruinas tanto espiritual, como material. El deterioro y las dificultades se manifestaban en todo. Un año después de la muerte de Salomón, el país se dividió en dos reinos, y el curso de la historia de Israel quedó permanentemente alterado. 

Quizás una de las partes fundamentales de la historia bíblica de Salomón es el regalo que recibió de Dios. Según se narra, Salomón imploró: “Ahora, oh, Señor Dios, que me has hecho rey. Dame sabiduría y conocimiento.” Esto impresionó a Dios, por lo que Salomón recibió no solo conocimiento y sabiduría, sino también “riquezas, poder y honor, como ninguno de los reyes que fueron antes de ti, ni ninguno después de ti tendrá semejantemente”.  

Salomón, gran personaje para tomar su sabiduría de ejemplo e imitarlo en la época actual.

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com