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Los gatos son animales independientes y complejos (Artículo)

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Tener un gato no es para todos. Solo aquellos que pueden respetar la libertad, individualidad y autonomía de todos los seres vivos, podrán relacionarse bien con un felino. Foto: Pixabay
Tener un gato no es para todos. Solo aquellos que pueden respetar la libertad, individualidad y autonomía de todos los seres vivos, podrán relacionarse bien con un felino. Foto: Pixabay

El gato es una de las mascotas más populares en todo el mundo desde hace miles de años. Es un animal que, más allá de ser cariñoso y sociable, es algo escurridizo y solitario, para muchos es motivo de admiración, para otros un animal soberbio y mal agradecido.

Tener un gato en casa es tener un mundo de comportamientos sorprendentes, la mayoría de ellos, ajenos a nosotros.

Un felino puede desafiar nuestro lado lógico-racional, y todos nuestros hábitos de socialización.

En un estudio realizado John Bradshaw, experto en comportamiento felino, explica que la mayoría de los gatos que fungen como mascotas, viven estresados sin que sus dueños lo noten.

Esto sucede porque queremos que nuestro felino se comporte como lo haría un perro, que obedezca y siempre nos salude con entusiasmo, buscando nuestra atención y cariño.
El gato no necesita de nosotros, ellos son independientes, autónomos y hasta cierto punto, algo antisociales, y así son maravillosos.

Son animales complejos que, hasta el día de hoy, siguen bajo observación y son material de estudio, pues son muchas las conductas del gato que el ser humano no alcanza entender por completo.

Gracias al arduo trabajo de algunos expertos se han obtenido datos que nos ayudan a relacionarnos mejor con estos animales.

Por ejemplo, que tienen un oído muy desarrollado y en las orejas tienen 32 músculos, los cuales les permite moverlas hacia cualquier dirección.

También sabemos que el ronroneo no es un gesto de amor hacia los humanos, en realidad es un sonido que el gato reproduce para sí mismo, y lo hace para tranquilizarse. Esta es la razón de porqué ronronean cuando están enfermos, pariendo o a punto de morir.

Otro dato importante y que mucha gente desconoce, es que los bigotes no son pelos sino terminaciones nerviosas que cumplen la función de sensores. Con ellos miden el espacio y detectan movimiento. Imagínate lo que significa que, a un gato, se le corten los bigotes, como muchas veces se hacía.

Por otro lado, se cree que los gatos nos ven como sus iguales, es decir, asumen que somos gatos grandes y poco ágiles. Por eso juegan, se frotan, levantan la cola y ronronean con nosotros tal y como lo hacen con la madre o con otros gatos. Por esto es difícil adiestrar a un gato tal como se adiestra un caballo o un perro.

Es larga la lista de datos increíbles que describen apenas una parte del comportamiento de estos animalitos, pero no vamos a centrarnos en ello.

Lo que quiero tratar en este artículo es, lo desafiante que puede ser para el ego del ser humano, convivir con un gato.

Yo creo que es todo un reto. Especialmente ahora que tantas personas llenan vacíos emocionales con una mascota, perro, gato, o cualquier otra.

Un perro, por su carácter dócil y social puede cubrir esas necesidades afectivas, pero un gato difícilmente estará a nuestra merced cuando lo necesitemos.

¿Será esta la razón de que a mucha gente no le gusten los felinos? Porque yo he escuchado a muchos decir que un gato es soberbio, poco leal y traicionero. La pregunta es ¿por qué poner esas etiquetas? ¿Solo porque este animal no está a nuestra disposición cuando lo necesitamos?

Definitivamente el comportamiento del gato desafía nuestro lado racional. Ese rasgo tan común en las personas de esperar siempre que los otros cumplan sus expectativas, esa costumbre de dar esperando recibir y además exigir que todos estén para nosotros cuando los necesitemos. Actuamos, muchas veces, desde el ego y desde la necesidad de atención, afecto y compañía.

Si esperas que tu mascota felina te de esa atención y esté a disposición de tus necesidades afectivas, tal vez deberías pensar en adoptar un perro.

Tener un gato no es para todos. Solo aquellos que pueden respetar la libertad, individualidad y autonomía de todos los seres vivos, podrán relacionarse bien con un felino.

La base de la relación entre un gato y una persona es el respeto. No tendría que ser diferente entre las relaciones persona-persona, pero estamos acostumbrados a exigirle al otro que se moldeé a nuestras necesidades y de cierta forma pensamos que será así con todo y con todos.

La estrecha relación entre gato y hombre, en Egipto, surgió como un intercambio de favores, los gatos cuidaban a las personas de serpientes y escorpiones, además cazaban a los roedores que acababan con los sembradíos de cereales; a cambio, el hombre los protegía de las fieras más grandes y les brindaba techo, alimento y caricias. Imagen: Pixabay.
La estrecha relación entre gato y hombre, en Egipto, surgió como un intercambio de favores, los gatos cuidaban a las personas de serpientes y escorpiones, además cazaban a los roedores que acababan con los sembradíos de cereales; a cambio, el hombre los protegía de las fieras más grandes y les brindaba techo, alimento y caricias. Imagen: Pixabay.

Hay que reflexionar al respecto, ¿qué tanto puedes respetar los intereses, las decisiones, la libertad, del otro, sea hijo, pareja, padre, o mascota?

Es una prueba que no falla, pregúntate ¿qué tanto puedes amar a alguien, consciente de su libertad?

Observar la interacción entre felinos, en lo personal me ha dado grandes lecciones. Te invito a mirar, cómo se relacionan dos gatos, te aseguro que con esto comprenderás la esencia de conceptos como libertad y respeto. Esos valores que tanta falta hacen a nuestra sociedad.

Desde hace miles de años este animal fue invitado a vivir dentro del hogar y en algunas culturas, como la egipcia, fue adorado como si de un dios se tratara. La estrecha relación entre gato y hombre, en Egipto, surgió como un intercambio de favores, los gatos cuidaban a las personas de serpientes y escorpiones, además cazaban a los roedores que acababan con los sembradíos de cereales; a cambio, el hombre los protegía de las fieras más grandes y les brindaba techo, alimento y caricias.

Además de esta buena relación, en algunos textos antiguos se menciona al gato como una manifestación del dios Ra en la tierra.

La admiración por este felino, al día de hoy se ha transformado, pero seguimos viendo a este animal como una misteriosa criatura, parece que esconde secretos y que nos estudia.

Como animal de poder nos despierta la intuición y la curiosidad, si te gusta desentrañar misterios, meterte a zonas oscuras del pensamiento, el gato puede ser un excelente compañero.

Tótem: gato
Cualidades: astucia, intuición, curiosidad, inteligencia.

Artículo del libro: Etología y caractitud. Tomo I. De venta en Librería León.

Salvador Calva Morales tiene una amplia trayectoria en las áreas de Educación, la Medicina Veterinaria, la Zootecnia y la Literatura.
Cursó dos licenciaturas: Medicina Veterinaria y Educación Media Superior, dos maestrías, una en Administración y otra en Docencia Universitaria. Tiene un doctorado en Administración de Negocios.
Recibió el doctorado honoris causa por The England and Wales University, en Londres, Inglaterra.
Recibió cuatro doctorados honoris causa por instituciones mexicanas e internacionales.
Su labor altruista ha sido reconocida ampliamente.
Desde 1982 fundó y preside el Sistema Universidad Mesoamericana, con ocho campus universitarios en México.
Autor de treinta libros de poesía y ensayos educativos.