Por Esmeralda Sinaí Vallejo Villagómez y Enrique Canchola Martínez
Departamento de Biología de la Reproducción
Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Iztapalapa y Facultad de Medicina, UNAM
Ciudad de México, México.
Introducción
Los conceptos bioéticos actuales, han transitado desde reflexiones científicas y filosóficas de grandes pensadores y humanistas como Aristóteles, Platón, Santo Tomás, Jesús Cristo, Emmanuel Kant y William James entre otros muchos más, hasta su aplicación actual en la clínica y la investigación biomédica en todo el mundo.
El presente ensayo examina los principios bioéticos del Kennedy Institute of Ethics (KIE) y el panorama general de la institucionalización de la bioética en México.
Sin lugar a dudas, con el (KIE) en Estados Unidos de América, fue donde se implementaron los conceptos bioéticos como la herramienta metodológica para la resolución de dilemas médicos.
El KIE surge en respuesta a las controversias éticas en la investigación clínica como el infame reporte Tuskegee y el Informe Belmont (1979). Los cuales fueron las bases del modelo principialista de Tom L. Beauchamp y James F. Childress (1979) en el KIE
Los Principios Bioéticos
El Kennedy Institute of Ethics (KIE), se fundó en 1971 en la Universidad de Georgetown en Washington, D.C., como uno de los centros académicos más importantes e influyentes para los lineamientos de la bioética y la filosofía moral aplicada (Sass, 2007; Walters, 1991).
Su fundador fue el médico obstetra André Hellegers, un Médico e investigador de origen holandés especialista en embriología, pensando que era necesario crear un espacio donde la ciencia médica, la teología y filosofía dialogaran sobre el respeto y el cuidado de la vida.
La fundación del KIE fue posible gracias a ayuda financiera de la familia Kennedy (en memoria de Joseph P. Kennedy Jr.), con el compromiso de:
1.-Institucionalizar el diálogo interdisciplinario y la integración académica formal de médicos, científicos, filósofos, teólogos y juristas para la deliberación de dilemas médicos, científicos y morales (Hellegers, 1978).
2.-Analizar sistemáticamente los dilemas éticos derivados de los avances en genética, trasplantes de órganos, técnicas de reproducción asistida, soporte vital y la investigación clínica en seres humanos (Sass, 2007).
3.-Crear fuentes de información documental y bibliográfica exhaustivas (como el sistema BIOETHICSLINE y la biblioteca especializada) (Walters, 1991). Y servir de centro de referencia mundial para la investigación bioética.
Actualmente el KIE se mantiene con fondos y subsidios otorgados por fundaciones filantrópicas privadas y agencias federales de investigación de los Estados Unidos (National Institutes of Health), destinados a proyectos de ética en la ciencia (Jonsen, 1998).
Desde su fundación, Hellegers se rodeó de un equipo multidisciplinario clave, entre los que destacan:
LeRoy Walters, teólogo y filósofo).
Tom L. Beauchamp y Robert M. Veatch, filósofos morales. Cabe mencionar que Beauchamp junto a James Childress establecieron los cuatro principios bioéticos conocidos como modelo principalista, este modelo sustenta y pondera los deberes obligatorios en la toma de decisiones clínicas y biomédicas:
- Autonomía: reconocer el derecho y la capacidad de los pacientes para tomar decisiones libres e informadas sobre su cuerpo y su salud, basado en el respeto a la dignidad personal.
- Beneficencia: procurar el bien del paciente, maximizando los beneficios y optimizando el bienestar clínico.
- No maleficencia: evitar cualquier intervención desproporcionada o lesiva. Siguiendo el clásico aforismo “primum non nocere” (primero, no hacer daño), exige
- Justicia: garantizar el acceso universal a los servicios de salud de calidad basados en la evidencia médica y de la investigación científica, (Beauchamp & Childress, 2019).
Finalmente es importante mencionar, que este marco ha proporcionado un lenguaje común y operativo para los comités de ética asistencial a nivel global. Sin embargo, ha sido criticado por su sesgo individualista y liberal, que a menudo subestima los contextos comunitarios y las desigualdades sociales y económicas (Gracia, 2004).
Panorama de la Bioética en México: Institucionalización y Desafíos
En México, la bioética ha transitado de un ejercicio académico inicial a una política pública de carácter institucional. Su consolidación formal fue a finales del siglo XX y principios del XXI con la creación de la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOÉTICA) en 2005 como un órgano encargado de regular la investigación en seres humanos y promover la cultura bioética a nivel nacional (Soberón & Tapia, 2013).
Mas recientemente, se han establecido Comités de Bioética y Comités de Ética en Investigación en las instituciones de salud pública y privada y en las universidades lo cual ha permitido normar la práctica médica y de investigación
No obstante, la bioética en México, tiene grandes desafíos, particularmente en la aplicación de los principios bioéticos de justicia y autonomía, ya que existe en México un sistema de salud profundamente fragmentado y desorganizado, con profundas desigualdades socioeconómicas, marginación indígena y limitaciones crónicas en el acceso a servicios de alta especialidad (López-Árciga et al., 2018).
Finalmente es importante mencionar que la bioética en México no puede limitarse a copiar modelos extranjeros, requiere un análisis profundo que valore y aborde la vulnerabilidad estructural y la justicia social de la población y los servicios de salud.
Lecturas
1.-Beauchamp, T. L., & Childress, J. F. (2019). Principles of Biomedical Ethics (8.ª ed.). Oxford University Press.
2.-Gracia, D. (2004). Como arqueros al blanco: Estudios de bioética. Editorial Triacastela.
3.-Hellegers, A. E. (1978). Historical roots of the moral dilemma in obstetrics and gynecology. Annals of the New York Academy of Sciences, 310(1), 16–22.
4.-Jonsen, A. R. (1998). The Birth of Bioethics. Oxford University Press.
5.-López-Árciga, M., et al. (2018). Bioética y salud pública en México: Retos ante la desigualdad social. Revista de la Facultad de Medicina (UNAM), 61(4), 18–27.
6.-Sass, H. M. (2007). Academic and institutional foundations of bioethics: The Georgetown Kennedy Institute of Ethics. Kennedy Institute of Ethics Journal, 17(4), 329–344.
7.-Soberón, G., & Tapia, R. (Eds.). (2013). La bioética en México: Su institucionalización y perspectivas. Academia Nacional de Medicina / Secretaría de Salud.
8.-Walters, L. (1991). Bioethics as a discipline: The early years at the Kennedy Institute of Ethics. Kennedy Institute of Ethics Journal, 1(1), 3–15.
Enrique Canchola Martínez. 3 de noviembre 2026
































