Por Salvador Calva Morales
Buenos días, mujer hermosa, aurora delicada;
despierta con la certeza de tu esencia inquebrantable.
En tu pecho arde una llama que jamás será apagada,
y en tu mirada habita lo eterno, lo admirable.
Recuerda que en ti vive una fuerza invencible,
una luz que ni la sombra logra desvanecer.
No necesitas permiso para ser inolvidable,
ni artificios ajenos para hacerte florecer.
Que este día te abrace con motivos sinceros,
mas que seas tú misma tu razón de sonreír.
Confía en lo que eres, en tus sueños certeros,
en lo que aún el destino te invita a construir.
No requieres perfección para ser deslumbrante;
mereces un amor tierno, una paz sin condición.
Camina con tu magia, firme y elegante,
y haz del mundo un reflejo de tu corazón.
Que el respeto te cubra como noble armadura,
y al indigno, sin dudas, lo sepas dejar partir.
Que hoy algo bello te revele tu hermosura…
y recuerda: la vida es breve, naciste para sonreír.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























